Conocido por su extrema timidez y por desplegar un vistoso «babero» azul eléctrico y cuernos carnosos por solo un par de segundos, un faisán tragopán fue registrado realizando su complejo baile de apareamiento en el aviario del parque.
Un espectáculo de la naturaleza tan fascinante como escurridizo sorprendió al equipo del Parque Tricao, en la comuna de Santo Domingo. Se trata del cortejo del tragopán, un faisán originario de los bosques montañosos del Himalaya y China, cuya conducta reproductiva es considerada por la ornitología como una de las más exigentes, breves y difíciles de presenciar en todo el reino animal.
Habitante de matorrales espesos y poseedor de un camuflaje casi perfecto, el tragopán destaca por una timidez absoluta. A diferencia de otras aves que exhiben su plumaje en espacios abiertos, el macho de esta especie actúa como un maestro del suspenso, al utilizar troncos, rocas y vegetación tupida para ocultarse de la hembra. Desde ese escondite, infla en secreto dos cuernos carnosos y despliega un llamativo babero de azul eléctrico y tonos rojizos que le cubre gran parte del pecho, para luego aparecer de manera repentina ante ella en una transformación sorprendente.
Este despliegue visual trae consigo ciertos requisitos, ya que si la hembra cambia de posición, si la luz no es la adecuada o si el macho percibe la más mínima distracción en el entorno, suspende el proceso de inmediato, guarda sus colores de vuelta y se retira en completo silencio. Además, cuando la exhibición logra concretarse, el despliegue de colores dura tan solo unos pocos segundos antes de desaparecer por completo bajo su plumaje habitual.
“Presenciar este ritual es un verdadero privilegio biológico. Que haya ocurrido a plena vista en el aviario confirma que las aves cuentan con un hábitat de máxima tranquilidad, refugio y bienestar, sintiéndose lo suficientemente seguras como para desplegar sus conductas más íntimas», explicó Agustín Fuentes, veterinario de Parque Tricao.
Este hecho coincide con el inicio de la primavera, época en que el Parque Tricao recibe a las nuevas generaciones de diversas especies de aves de la zona y del mundo, invitando a la comunidad a recorrer sus senderos con respeto y paciencia para observar los secretos de la biodiversidad en primera persona.



