La propuesta teatral dirigida por Carina Aspillaga se estrena este 22 de octubre en la Sala
UPLA como el hito de cierre de “Escena UPLA 2026”, ciclo financiado por la línea de Apoyo a
Teatros Universitarios del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Con una propuesta que conjuga la reescritura dramatúrgica, la experiencia testimonial, el
diseño espacial y la poesía de Raúl Zurita, se estrena este jueves 22 de octubre la obra
“Páramo, paisaje desértico de altura” en la Sala UPLA. La puesta en escena, dirigida por la
directora teatral Carina Aspillaga, marca el cierre oficial de “Escena UPLA 2026”, ciclo
financiado por la línea de Apoyo a Teatros Universitarios del Ministerio de las Culturas, las
Artes y el Patrimonio.
Basada en el texto original del dramaturgo Mauricio Barría, la producción cuenta con un
elenco integrado por Alexander Castillo, Nury Ortego-Farré, Michelle Poblete y Sandra Pérez
Rangel. A través de una mirada crítica y territorial, la obra aborda el fenómeno de la migración
no desde la victimización, sino como un prisma para formular preguntas urgentes sobre la
crisis de identidad chilena contemporánea.
Una dramaturgia desde la vivencia y el territorio
El punto de partida del proyecto surgió de la necesidad personal y creativa de la directora de
volcar al escenario los complejos procesos de extranjería y pertenencia. Tras revisar diversas
alternativas de la dramaturgia nacional, Aspillaga optó por el texto de Barría debido a la
contundencia política de sus personajes.
«Elegí el texto porque venía con la inquietud de abordar el tema de la migración, no solo por
haberlo vivido de manera personal, sino porque estuve cerca de muchos procesos
migratorios. Buscaba una dramaturgia chilena y la obra de Mauricio Barría era la más
contundente: el personaje del Migrante tenía un discurso, algo propio que decir; no estaba
construido desde el lugar de la víctima», cuenta Carina Aspillaga, directora de la obra.
Sin embargo, el proceso de montaje implicó una reescritura colaborativa y un distanciamiento
de la versión original para contextualizarla desde una perspectiva regional, de género y de
diversidad sexual. Al respecto, la incorporación de actrices con vivencia migratoria directa en
el elenco transformó el texto de manera sustancial.
«Un principio fundamental en mi trabajo de dirección —tanto en temáticas de género como de
migración— es no poner la energía en el agresor ni en la victimización, sino en la reparación,
la autonomía y la capacidad de resistencia. En la obra, el personaje del Migrante sostiene una
gran autonomía pese a la adversidad. Hay miedo, pero no victimización», explica la directora
teatral.
Estructuralmente, la propuesta escénica mantiene la esencia de sus cuatro personajes e
integra versos del poeta chileno Raúl Zurita para dar voz al paisaje desértico y entablar un
diálogo con lo sagrado y la tragedia clásica.
El diseño espacial, desarrollado junto a Estefany Duarte, toma como eje central la imagen
conceptual de un vehículo en medio del desierto. La experiencia está concebida en un
formato inmersivo donde se sitúa al público en una proximidad cercana a la performance o al
concierto.
Fracturas de la identidad contemporánea
Más allá del fenómeno migratorio en sí, la directora enfatiza que la obra apela a cuestionar la
noción de nación y las fronteras culturales en un territorio históricamente mestizo.
«Más que hablar únicamente de migración, la obra aborda una crisis de identidad
contemporánea. El personaje del migrante le plantea una pregunta directa a la sociedad
chilena: ¿quiénes somos hoy? Pone en evidencia las fracturas de lo que entendemos por
nación o patriotismo», expresa la directora teatral.
Las funciones abiertas al público de “Páramo, paisaje desértico de altura” se realizarán desde
el viernes 23 al viernes 30 de octubre, en horarios de jueves a sábado a las 19 horas y el
domingo 25 a las 18 horas. El valor de la entrada es de $3.500 y se pueden reservar en
salateatroupla.cl



