Esta iniciativa es ejecutada por académicos e investigadores del Laboratorio de
Teledetección Ambiental, el Herbario VALPL y la carrera de Geografía de la casa de
estudios.
Con el objetivo de valorizar y promover la biodiversidad local a través de un trabajo
colaborativo entre la academia, gobiernos locales y organizaciones territoriales, se
desarrolla el proyecto “Aconcagua Vivo”.
La iniciativa es ejecutada por académicos e investigadores de la Facultad de Ciencias
Naturales y Exactas de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), a través del
Laboratorio de Teledetección Ambiental (TeleAmb), el Herbario VALPL y la carrera
de Geografía de la casa de estudios.
El antropólogo y profesional ejecutivo del proyecto, Antonio Astudillo Vidal,
explica que éste busca “apoyar los procesos de transformación socioambiental
que están desarrollando las organizaciones y gobiernos locales desde la
vinculación universitaria, la investigación aplicada y la educación ambiental en
torno a la biodiversidad de la cuenca media del río Aconcagua”.
Añadió que, igualmente, “permite fortalecer el vínculo entre las comunidades y su
entorno natural, promoviendo una gestión territorial más consciente, informada y
colaborativa, principalmente, integrando el conocimiento disciplinar y los saberes
locales”.
Para la Dra. Ana Hernández Duarte, académica UPLA e investigadora de
“Aconcagua Vivo”, la iniciativa “combina levantamiento colaborativo de
información, educación ambiental, monitoreo participativo y fomento de acciones
de restauración ecológica”.
Esta propuesta cuenta con el financiamiento del Gobierno Regional de Valparaíso
(GORE) y su Consejo Regional (CORE) mediante el Fondo Nacional de Desarrollo
Regional (FNDR 8%), y la participación de los municipios de La Calera, Nogales, La
Cruz, Quillota e Hijuelas.
Un diagnóstico territorial urgente
El proyecto surge como respuesta a la crítica situación de la cuenca del Aconcagua:
más de una década de megasequía que ha generado una crisis hídrica estructural, una
fuerte degradación del bosque esclerófilo, la fragmentación del territorio por la
expansión urbana, la desarticulación entre actores y una brecha en educación
ambiental y uso de tecnologías que debilita el sentido de pertenencia, así como la
capacidad de acción frente a la crisis socioambiental.
Desde el inicio, el equipo ha desarrollado actividades abiertas a la comunidad,
incluyendo talleres participativos y charlas especializadas en las comunas, instancias
que han permitido coconstruir conocimiento entre académicos, docentes, estudiantes
de escuelas locales y vecinos, integrando el conocimiento local con herramientas
científicas como sistemas de información geográfica, drones y plataformas digitales de
ciencia ciudadana.
Consultada por los desafíos de trabajo territorial, la Dra. Duarte afirmó que “no se trata
solo de conservar especies, sino también de comprender cómo cambian los
paisajes, cómo se relacionan las comunidades con esos cambios y cómo generar
información útil para una mejor gestión territorial”.
Por su lado, Astudillo reflexionó sobre la vinculación territorial de la universidad y la
importancia en la formación de sus estudiantes, enfatizando que “estas instancias
fortalecen la integralidad en la formación de estudiantes de pregrado,
permitiéndoles tener una apreciación del trabajo de investigación participativa,
además de poner en práctica sus conocimientos y habilidades sociales, mediante
acciones concretas de investigación y colaboración junto a diversos actores
territoriales participantes de este proyecto”.
Una iniciativa con enfoque comunitario a futuro
“Aconcagua Vivo” busca colaborar con la gestión ambiental participativa desarrollada
por los gobiernos locales y las organizaciones en la provincia de Quillota, fortaleciendo
redes territoriales, ampliando el monitoreo comunitario en torno a la preservación y la
restauración ecológica.
El sello formativo UPLA se hace presente a través del diálogo de saberes y la
educación situada, integrando ciencia ciudadana, escuelas como núcleos de acción
ambiental y la articulación entre docencia, investigación y extensión.
“Creemos que enfrentar los desafíos socioambientales actuales requiere nuevas
formas de colaboración entre ciencia, comunidad e instituciones, y ese es
precisamente el camino que este proyecto busca aportar desde el rol de la
universidad pública regional”, añadió Astudillo.
La iniciativa es liderada por la UPLA a través del TeleAMB, espacio que integra el HUB
Ambiental, Herbario VALPL y su carrera de Geografía, con financiamiento del GORE y
CORE de Valparaíso mediante el FNDR 8%, y la participación de los municipios de La
Calera, Nogales, La Cruz, Quillota e Hijuelas.



