Un laboratorio a cielo abierto: Duoc UC Valparaíso lleva la innovación agrícola a Colliguay.

En medio de las quebradas y cerros de Colliguay, donde el sol marca el ritmo del trabajo
agrícola y el agua se ha vuelto un bien escaso, un grupo de estudiantes y docentes de
Duoc UC Sede Valparaíso ha transformado el paisaje en un verdadero laboratorio a cielo
abierto. Allí, la tecnología, la ciencia y el aprendizaje se combinan para enfrentar uno de
los mayores desafíos de la región: producir alimentos en un contexto de sequía.
El proyecto “Diagnóstico de Cultivos mediante Tecnología de Agricultura de
Precisión en Agroindustria Sostenible”, financiado por el Fondo Concursable CREA+
Vínculo con la Industria 2025, une a las Escuelas de Ingeniería, Medio Ambiente y
Construcción en torno a un propósito común: fortalecer la agricultura local a través de la
innovación aplicada. La iniciativa busca recuperar suelos, mejorar el uso del agua y
promover una agricultura más eficiente y sustentable, logrando aumentar la productividad
del rubro apícola asociado a los ecosistemas de bosque nativo esclerófilo presente en la
zona. Utilizando drones equipados con cámaras multiespectrales capaces de revelar el
estado hídrico y vegetativo de los cultivos con una precisión nunca vista en la zona.
Durante cada jornada, los drones sobrevuelan los cultivos capturando imágenes
que son luego analizadas por los estudiantes. Esos datos permiten generar mapas NDVI y
NDWI, índices que muestran la vitalidad, humedad del terreno y estimar los impactos que
generan diversas obras de conservación de suelo en la restauración del ecosistema de
bosque nativo, para la producción de miel. Gracias a esta información, los agricultores
pueden ajustar sus sistemas de riego, detectar zonas de estrés hídrico y aprovechar
mejor cada recurso disponible. La experiencia no sólo entrega resultados técnicos, sino
también una profunda conexión con el territorio: los estudiantes aprenden a interpretar la
tierra, a leer sus señales y a comprender cómo la tecnología puede servir a la comunidad.
El docente Alejandro Salinas, responsable del proyecto, explica que “esta
experiencia combina tecnología, sostenibilidad y aprendizaje aplicado; nuestros
estudiantes están resolviendo problemáticas reales del territorio y aportando a la
eficiencia del uso del agua”. Su colega, Luis Edmundo Torres Valencia, agrega que “ver a
los jóvenes aplicar herramientas de geomensura, SIG y teledetección en contextos rurales
es una muestra concreta de cómo la formación técnica puede transformar realidades”.
El docente Felipe Martínez señala que “actualmente, esta herramienta de precisión
ha permitido confirmar que las obras de conservación de suelo asociadas a la
restauración del bosque nativo son efectivas, ya que favorecen una mayor retención de
agua en el territorio. Esto amplía las ventanas de floración de hierbas, arbustos y árboles
nativos, lo que se traduce en un incremento en la producción de productos apícolas, como
miel, propóleos y polen, otorgando así una alternativa productiva sostenible a los
agricultores de Colliguay.


El trabajo en terreno, desarrollado junto al Agrónomo Iñigo Olavarría y
representante de la empresa BioRural SPA, ha permitido fortalecer la colaboración entre
academia, industria y comunidad. En cada visita, los estudiantes de Técnico en
Topografía, Ingeniería Agrícola e Ingeniería en Medio Ambiente aprenden en contacto
directo con los desafíos del campo, convirtiendo la teoría en práctica y el aula en territorio.

Más que un ejercicio académico, el proyecto en Colliguay representa una nueva
forma de entender la educación técnica: una que mira el entorno, identifica problemas
reales y propone soluciones sostenibles. En palabras de Salinas, “este laboratorio a cielo
abierto demuestra que nuestros estudiantes pueden aportar con conocimiento, innovación
y compromiso al desarrollo agrícola de la región”.
Con esta experiencia, Duoc UC Valparaíso reafirma su compromiso con la
formación de profesionales capaces de innovar en entornos adversos, impulsando una
agricultura inteligente que responde a la crisis hídrica y promueve un futuro más
sostenible para las comunidades rurales. En Colliguay, donde el agua es esperanza y el
conocimiento florece entre los surcos, la educación se vive mirando al cielo, con los
drones como aliados y la tierra como aula.