
Muy poca vida útil la quedan a las dos antiguas calderas a leña con las cuales el
Hospital de Quilpué calefacciona sus dependencias y genera vapor para algunos
servicios de operación, ello tras ganar un proyecto de eficiencia energética financiado
por el Ministerio de Energía, iniciativa que permitirá renovar su fuente de energía y
disminuir las emisiones de gases y material particulado.
A mediados del 2015 el Hospital de Quilpué fue incluido entre una veintena de
hospitales del país para realizar un diagnóstico energético, en el marco de un convenio
suscrito entre la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, AchEE, y los establecimientos
de salud elegidos, convenio que permitiría desarrollar proyectos tendientes a mejorar
y optimizar el uso de la energía en los edificios públicos.
Es así que este año 2016, la Agencia Chilena de Eficiencia Energética llamó a licitación
para la ejecución de proyectos en dos hospitales de la Quinta Región: Hospital Carlos
Van Büren de Valparaíso y Hospital de Quilpué, iniciativa financiada por el Ministerio
de Energía, que comenzará su implementación en los próximos días.
Según explicó el Subdirector Administrativo del Hospital de Quilpué, Germán
Riquelme, el proyecto de eficiencia energética, que posee una inversión de 210
millones de pesos, permitirá en el área de energía térmica, reemplazar un sistema de
generación de calor antiguo e ineficiente, a leña, que afecta la humedad y emite
material contaminante.
“Desde sus inicios que el Hospital tiene calderas a leña que ya cumplieron su vida útil.
Están en una muy buena mantención pero hoy día, dada la importancia de producir
energía limpia, se hace necesario cambiar este sistema a leña por uno más eficiente y
que contamine menos” explicó Germán Riquelme.
El subdirector Administrativo especificó que “se busca realizar el recambio de
combustible desde leña a gas natural, con equipamiento de tecnología de punta, que
permita la generación eficiente, disminuyendo emisiones de gases y material
particulado. A su vez, permitirá implementar un sistema de generación de vapor y
agua independientes, con tecnología de alta eficiencia”.
En materia de energía eléctrica, el proyecto considera el recambio de luminarias, a
través de la sustitución de 856 tubos fluorescentes de 18 y 36 Watts de potencia, por
tubos LED de 18 Watts de potencia.
Con ellos se busca contar con un suministro e instalación de iluminación eficiente;
generar un ahorro en consumo eléctrico cercano al 10 por ciento y la reducción de
emisión de mercurio y gases de efecto invernadero, entra otros beneficios.
Cabe destacar que las calderas actuales seguirán en funcionamiento hasta que las
nuevas queden operativas en el mes de septiembre del próximo año, cuando finalice el
proyecto de eficiencia energética.



