Los expertos Cristian Lecaros y Carlos Guayara, advierten que el aumento en los precios y el costo de vida amenazan con diluir el excedente financiero logrado por las familias durante el último año.
Un cambio en el comportamiento financiero de los hogares chilenos comienza a evidenciarse. De acuerdo con cifras del Banco Central de Chile, el ahorro aumentó durante 2025, mientras que el endeudamiento de las familias mostró una baja, reflejando un escenario más favorable para la economía doméstica.
Para Cristian Lecaros, este contexto marca una señal positiva y abre una oportunidad concreta para las familias. “Hoy estamos viendo una señal clara de ajuste en la economía de los hogares. Cuando los ingresos crecen más rápido que los gastos, se genera un excedente que antes no existía. Ese excedente es clave, porque permite no solo ahorrar, sino también empezar a construir patrimonio en el tiempo. Si las familias logran no aumentar su nivel de gasto al mismo ritmo, pueden dar un paso importante desde el endeudamiento hacia la inversión”, sostuvo.
En la misma línea, Carlos Guayara advirtió que este momento debe aprovecharse estratégicamente. “Muchas personas hoy sienten un pequeño alivio a fin de mes, pero ese margen es frágil. La tendencia natural es gastarlo en consumo inmediato, y ahí es donde se pierde la oportunidad. Si ese dinero se destina, aunque sea en pequeñas cantidades, al ahorro o la inversión, se puede generar un hábito financiero que en el tiempo marque una gran diferencia en la estabilidad económica del hogar”, explicó.
“Empezar a guardar dinero cuando la inflación está por las nubes es doloroso y difícil, porque el sueldo apenas alcanza. Pero hacerlo hoy, cuando existe un pequeño excedente natural, es financieramente indoloro. Si tomamos ese margen a favor y lo destinamos a la inversión antes de gastarlo, logramos construir el hábito sin sentir que nos estamos privando de las cosas esenciales”, complementó Guayara.
Frente a este escenario, los expertos concluyen que no se trata solo de una mejora momentánea, sino de una oportunidad concreta para cambiar la forma en que los chilenos se relacionan con su dinero.



