En sintonía con la Ley 21.790 vigente desde enero de 2026, la institución avanza
en inclusión y corresponsabilidad social, ofreciendo un entorno seguro y digno que
busca conciliar la vida académica con los derechos de maternidad y crianza del
estudiantado.
En un paso decisivo hacia la consolidación de una comunidad universitaria más
inclusiva y humana, la Universidad de Playa Ancha (UPLA) inauguró la Sala de
Lactancia Materna en Casa Central, en sintonía con la Ley 21.790 «Yo Cuido, Yo
Estudio», en vigencia desde enero de 2026.
Emplazada en el hall de acceso de este histórico edificio, la iniciativa no es solo una
mejora de infraestructura, sino una señal concreta del compromiso institucional con la
equidad, la dignidad y el acompañamiento integral del estudiantado.
Este proyecto, impulsado por el rector Carlos González Morales, es el resultado de un
esfuerzo colaborativo entre la Dirección General de Desarrollo Estudiantil (DGDE) y la
Comisión LACTA UPLA, integrada por profesionales nutricionistas de la Facultad de
Ciencias de la Salud.
La nueva sala busca resguardar el derecho fundamental a la lactancia, ofreciendo un
entorno seguro, privado y digno para quienes desempeñan labores de cuidado. En una
universidad pública, donde especialmente mujeres deben equilibrar la exigencia
académica con la crianza, este espacio representa un avance en corresponsabilidad
social.
Así lo confirmó la estudiante de Pedagogía en Inglés , Renata Quezada Farías,
madre de una menor de 9 meses, quien en su testimonio sostuvo que la maternidad y
los estudios suelen entrar en conflicto, debido a la falta de empatía y espacios
adecuados en las instituciones de educación superior.
«Venía con todo este miedo. ¿Cómo lo voy a hacer? ¿Cómo la voy a alimentar?
¿Cómo voy a conseguir entrar en un espacio tan ajeno como lo es un espacio
educativo, situándonos en el escenario en el que yo estaba encerrada con mi
bebé, amamantándola todo el día. Y de pronto veo que, acá está la Sala de
Lactancia, y realmente se sintió como un oasis, está superbien equipada. Es un
espacio cómodo, amable, amigable. Ahora tenemos un lugar que está al alcance
de todos, que está además superbien ubicado y equipado», afirmó la estudiante.
En tanto, el rector González, expresó que, con la inauguración de la Sala de Lactancia
Materna se cumple un sueño largamente anhelado. «Como académico, fui testigo de
las dificultades que enfrentaban las estudiantes al tener que asistir a clases con
sus bebés y no contar con un espacio adecuado para amamantar. Esto se suma a
la Ley del Cuidado y otorga tranquilidad a las estudiantes, sobre todo en los
primeros meses de vida de sus hijos e hijas, donde la Universidad tiene el deber
de proveerles un lugar seguro y tranquilo, en el que se fomente el apego. Por lo
tanto, es un orgullo contar con este espacio y esperamos tener otro en San
Felipe», aseveró la autoridad, quien agregó que esto exige también un cambio cultural
en el cuerpo docente de la institución, referido a brindar las facilidades a sus
estudiantes para que asistan a la Sala de Lactancia.
«Yo cuido, yo estudio»
La inauguración de esta sala se alinea estrictamente con la Ley 21.790, «Yo Cuido, Yo
Estudio», normativa que protege a estudiantes de pre y postgrado que cursan su
formación durante el embarazo, la maternidad/paternidad o bajo el rol de cuidadores
principales de niños y personas en situación de dependencia.
Sobre el impacto de iniciativas como ésta en la retención del alumnado, el director de
general de Desarrollo Estudiantil, Boris González López, precisó que «es
trascendental, no solamente desde el punto de vista del cumplimiento de las
cifras, de evitar la deserción, sino esencialmente para hacer entender a toda la
comunidad que la excelencia académica es resultado de una institución capaz de
flexibilizar y entender las biografías y trayectorias de su estudiantado. Cuando
eso ocurre, la universidad cambia y se transforma».
El director añadió que la sala de lactancia, el reglamento para estudiantes cuidadores y
un conjunto de otras iniciativas que la UPLA ha desarrollado, van en ese sentido, en
posibilitar que la excelencia se entienda como resultado del proceso de
acompañamiento y cuidado hacia las y los estudiantes.



