Una nueva colecta realizada en el Hospital de Quilpué junto al Centro de Sangre
Valparaíso destacó la importancia de la donación altruista y regular, especialmente
en época estival, cuando el stock de sangre disminuye considerablemente.
En el marco de la campaña “Iniciemos el año salvando vidas”, se desarrolló una nueva
colecta de sangre en el Hospital de Quilpué, en conjunto con el Centro de Sangre de
Valparaíso, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento de este recurso vital para los
pacientes de toda la red asistencial.
La iniciativa busca no solo convocar a la comunidad, sino también promover la colecta
entre los familiares de pacientes, considerando que muchas personas que hoy reciben
atención hospitalaria dependen de transfusiones para enfrentar tratamientos, cirugías o
enfermedades complejas.
La jornada permitió relevar un dato clave: una sola donación puede ayudar hasta a tres
pacientes, ya que la sangre se separa en distintos componentes que pueden utilizarse en
personas con diferentes patologías.
Desde el Centro de Sangre Valparaíso, la Tecnóloga Médica Patricia Ortega explicó que el
alcance de cada donación se refleja directamente en la atención de miles de pacientes.
“Distribuimos sangre a 15 hospitales desde la Región de Tarapacá hasta la Región de
O’Higgins. Abastecemos a hospitales que tienen una necesidad constante por
quimioterapias, accidentes, cirugías y como la población envejece cada vez necesitamos
más donantes. Es un suministro permanente, y con cada donación se ayuda por lo menos
a tres pacientes”.
Asimismo, detalló por qué es tan importante donar de forma regular, especialmente
durante el verano.
“La sangre se separa en glóbulos rojos, plasma y plaquetas, cada componente va a una
persona diferente según su enfermedad. Las plaquetas duran solo cinco días, por eso son
el componente que más rápido se agota y el que más necesitamos reponer, especialmente
en esta época del año, cuando el stock baja mucho porque las personas están de
vacaciones”.
Incluso en el caso de pacientes pediátricos, el impacto de una sola donación puede
multiplicarse, explicó Ortega.
“Una bolsa de sangre recibida para ayudar a un bebé puede impactar a más, dado que
requieren un menor volumen una misma bolsa puede subdividirse para más de tres
pacientes. De esta manera estás dando vida, estando vivo”.
Desde el equipo clínico, la doctora Ximena Huerta, hematóloga del Hospital de Quilpué y
jefa subrogante de la Unidad de Medicina Transfusional (UMT), enfatizó la necesidad de
mantener un suministro constante.
“La sangre tiene una vida limitada, por eso es necesario abastecer permanentemente las
UMT, para que exista un stock adecuado para la comunidad. Promover las colectas entre
los familiares de pacientes y avanzar hacia una donación altruista y habitual, nos permite
asegurar el abastecimiento permanente de sangre”.
Asimismo, recalcó el impacto directo que tiene cada donación en la vida de los pacientes.
“La donación de sangre es un pilar fundamental de la salud pública porque no se puede
fabricar artificialmente. Una sola donación puede salvar hasta tres personas y es vital para
pacientes con cáncer, leucemia, cirugías complejas, trasplantes, partos y accidentes”.
Asimismo, funcionarios y funcionarias del Hospital de Quilpué también participaron como
donantes, reforzando el mensaje de solidaridad. Cristián Valladares, funcionario del área
de Informática, señaló que fue parte de la colecta “para ayudar a quien lo necesite. Tengo
una sangre que es útil, que es O positivo, entonces pienso en todo un espectro de
personas. En general me gusta ayudar y si puedo contribuir a la salud de una persona, o
incluso a salvarle la vida, no dudo en donar”.
Por su parte Constanza Ríos, estudiante de último año de enfermería, quien cursa su
internado actualmente, destacó la simpleza del proceso.
“No cuesta nada ayudar. Es fácil venir, acercarse, donar, es un pinchazo pequeño, es un
ratito corto. Me encantaría que más gente se animara porque siempre falta sangre y le
puede servir el día de mañana a alguien, aunque sea a un desconocido, un familiar o quien
sabe, puede ser uno mismo”.



