
Por : Víctor Araya. Nutricionista y académico carrera Nutrición y Dietética
Universidad Santo Tomás Viña del Mar.
En el Día Mundial de la Alimentación, el lema propuesto para este año, “Mano de la mano por
unos alimentos y un futuro mejores”, (FAO, 2025) busca sensibilizar sobre las presiones que
enfrentan los sistemas agroalimentarios para abastecer a la población de alimentos. Lo anterior se
genera debido a fenómenos como el cambio climático, los desplazamientos poblacionales, las
crisis políticas y económicas que profundizan las inequidades sociales.
De acuerdo con datos internacionales, en 2024 cerca de 295 millones de personas en el mundo
padecieron hambre de manera aguda (FAO, 2025). En Chile, aproximadamente tres millones de
personas han debido reducir la cantidad y calidad de los alimentos consumidos, situación conocida
como inseguridad alimentaria moderada, que afecta principalmente a grupos vulnerables como
niños, niñas, personas mayores y familias en situación de pobreza (CASEN, 2024).
Frente a este escenario, el llamado a la población es a optimizar la compra y el consumo de
alimentos, privilegiando los productos frescos y de estación disponibles en ferias libres,
elaborando un listado de compra y ajustando las porciones consumo alimentario según las
necesidades nutricionales de cada grupo etario. Asimismo, se recomienda emplear técnicas de
conservación y almacenamiento adecuadas para prolongar la vida útil de los alimentos, y planificar
las preparaciones semanales con la orientación de un profesional del área, temáticas que están
incorporados en el plan de estudio de nuestra carrera.
A nivel comunitario, algunos Centros de Salud Familiar o Establecimientos educacionales cuentan
con Huertos Comunitarios los cuales constituyen una estrategia efectiva para mejorar la
disponibilidad y el acceso a alimentos saludables. Se invita a fortalecer estas iniciativas y promover
instancias de participación e integración familiar.
La Carrera de Nutrición y Dietética reafirma su compromiso con las orientaciones de la FAO y la
Agenda 2030, aportando al logro de los ODS de seguridad alimentaria, nutrición, educación y salud
para todas las personas. En este marco, el Internado de Nutrición Comunitaria Intraescolar tiene
por propósito: contribuir a la reducción de la malnutrición infantil mediante prácticas alimentarias
protectoras y con pertinencia territorial; retroalimentar la docencia, la investigación y la
vinculación con el medio; y demostrar que la integración de profesionales nutricionistas en los
espacios escolares es una estrategia costo-efectiva para prevenir la malnutrición infanto-juvenil,
desafío especialmente relevante ante cifras como 51% de sobrepeso y obesidad, 4,4% de
desnutrición y 1,3% de riesgo de desnutrición en la población escolar.
Este trabajo se desarrolla en tres ámbitos: la educación alimentaria y nutricional con un enfoque
de “escuela integral” que convoca a familias, educadores, equipos directivos y asistentes de la
educación, personal de los servicios de alimentación y responsables de kioscos escolares, para
promover entornos saludables y sostenibles.


