
El día viernes 18 de noviembre, y luego de más de cuatro meses desde que
comenzó el sumario interno contra el profesor de la Escuela de Periodismo de iniciales
C.A.L, el Departamento de Género y Disidencia Sexual de la escuela de Periodismo, se
dirige a la comunidad universitaria y medios comunicacionales para señalar lo siguiente:
1) Que habiéndose investigado la causa y puesto en conocimiento de la Pontificia
Universidad Católica de Valparaíso todos los testimonios y pruebas de las
compañeras afectadas, la sentencia corroboró que son verídicas las acusaciones de
hostigamiento físico y psicológico y abuso de poder por parte del profesor hacia
nuestras compañeras. En esa línea, gracias a la investigación se comprobó que
existieron acercamientos y contactos físicos impropios, innecesarios y
desconectados con la función docente (todo esto sin el consentimiento de las
estudiantes). Asimismo, y en el contexto de superioridad que ejercía el señor C.A.L
en su calidad de docente, se comprueba también el abuso de poder que este
infringió contra las alumnas de periodismo a través de invitaciones a salir, bromas de
carácter sexual y visitas a las compañeras en sus domicilios.
2) Que a partir de la corroboración de los cargos, el fiscal de la Casa de Estudios, Hugo
Muñoz, ha dictado la sentencia de DESTITUCIÓN de las labores académicas del
docente, por considerar que sus hechos revisten la mayor gravedad y no encuentran
justificación alguna, tratándose de una “actitud inaceptable que ha implicado un
aprovechamiento de la situación de poder que éste tiene respecto de las
estudiantes, lo que claramente constituye un acoso de carácter sexual” (párrafo 6,
considerando).
3) Celebramos la sentencia y esperamos sea ratificada en las próximas semanas, sin
que ésta sea postergada para el próximo periodo académico por el Consejo Superior
de nuestra Universidad. Sin embargo, nos parece preocupante y desconcertante que
el docente no haya sido desvinculado también de su cargo en la editorial
universitaria, puesto que consideramos que la sanción por los cargos de acoso
deberían hacerse extensivos a su trabajo en este otro ámbito. Queremos que
nuestras compañeras puedan transitar libremente por la Casa Central de la
Universidad sin miedo a encontrarse con el sujeto que las vulneró, como ha pasado
en reiteradas ocasiones. ¿Cómo evitar la revictimización de las compañeras si se
encuentran con su acosador a diario?
4) Agradecemos la valentía de las compañeras afectadas, por alzar la voz y compartir
su testimonio para poder visibilizar este caso. Asimismo, agradecemos a la
Universidad por haber impulsado con celeridad el sumario interno a cargo del fiscal
Hugo Muñoz, y en especial a la decana de nuestra facultad, señora Yolanda Reyes,
quien nos ha prestado apoyo desde el inicio de este desgastante proceso hasta el
día de hoy. Del mismo modo, agradecemos a las organizaciones estudiantiles que
han trabajado con nosotras (compañeras de periodismo organizadas, Federación,
CEGESEX PUCV y Centro de estudiantes de periodismo), al Centro de reparación
de Víctimas de agresiones Sexuales (CVS), por su contención y asesoría, a la
Directora regional del SERNAMEG, Waleska Castillo por recibirnos y ofrecernos
asesoría legal. Sin embargo, queremos hacer hincapié en que no fuimos orientadas
en ningún momento ni por la escuela de periodismo ni por ningún profesional de la
PUCV. Esta denuncia fue levantada por un grupo de alumnas, con el apoyo de los
actores antes mencionados.
5) Esperamos que esta sentencia sirva para crear un protocolo de acción adecuado
que atienda y sancione aquellas conductas de acoso, abuso de poder y
hostigamiento que se viven dentro de nuestra comunidad, en todo nivel de jerarquías
y relaciones (Docentes-estudiantes, funcionarios-estudiantes,
estudiantes-estudiantes, entre otras). Que el caso de denuncia colectiva de
periodismo, así como el de la compañera de Agronomía (abusada por su propio
compañero), quien no recibió ninguna sanción por parte de la universidad y se
titulará el día de mañana, sirvan como un triste precedente para impulsar acciones
que aseguren que nunca más nuestras compañeras y compañeros serán víctimas
de violencia al interior del espacio universitario, institución que debería velar por su
seguridad y derecho a educarse.
6) Finalmente, queremos declarar que no descansaremos hasta que C.A.L sea
desvinculado TOTALMENTE de la universidad (vale decir, en el ámbito académico y
en sus funciones en la editorial universitaria). Tal como anunció nuestro rector
Claudio Elórtegui en su pasada cuenta pública, esperamos que el Consejo Superior
acoja nuestra apelación, incremente la sanción y materialice la idea de que en la
PUCV habrá “tolerancia cero” contra el acoso en todas sus formas.
SI TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODXS.
¡ARRIBA LXS QUE LUCHAN!
Departamento de Género y Disidencia Sexual
Periodismo PUCV



