
En el caso de la rayuela, además se aprobó una indicación que la define como deporte competitivo, lo que permitirá a esta disciplina acceder a recursos públicos.
La Cámara aprobó dos proyectos de ley que declarar a la rayuela y a las carreras a la chilena como deportes nacionales. Las iniciativas fueron enviadas al Senado, a cumplir su segundo trámite constitucional.
En el caso de la rayuela, el proyecto (boletín 8404), aprobado por 108 votos, fue presentado por los diputados Alfonso De Urresti (PS), Marcos Espinosa (PRSD), Ramón Farías (PPD), Carolina Goic (DC), María José Hoffmann (UDI), Sergio Ojeda (DC), Víctor Torres (DC), Patricio Vallespín (DC) y Ximena Vidal (PPD).
Los autores de la moción señalan que la rayuela es un deporte autóctono y tradicional en nuestro país, arraigado en las costumbres populares, que llegó hasta nuestros días, sobretodo en campos, aldeas y en los barrios sin dejar de lado los pueblos y las grandes ciudades donde se han creado gran cantidad de «Clubes de Rayuela».
Además la rayuela es una fiesta popular y chilena. Estos juegos autóctonos además ayudan a quienes los practican a tener una mejor calidad de vida y sirven también para fomentar la convivencia familiar y social y mantener nuestra idiosincrasia, contribuyendo a crear espacios de recreación y concentración de la población y la familia del lugar.
Por todos estos motivos el proyecto declara como deporte nacional competitivo a la Rayuela, juego de tejos que se disputa en puntos, lanzándose éstos de diferentes distancias a una cancha con una lienza que deben alcanzar.
Carreras a la chilena
En el caso de las “carreras a la chilena», la moción (boletín 7930), aprobada por 103 votos a favor y 3 abstenciones, fue presentada por los diputados UDI Celso Morales, Pedro Pablo Alvarez-Salamanca, Gonzalo Arenas, Ramón Barros, Eugenio Bauer, Issa Kort, Romilio Gutiérrez, Joel Rosales, Ignacio Urrutia y Javier Macaya.
Las carreras a la chilena son competencias de velocidad entre dos caballos en un terreno natural, donde los jinetes conducen sin montura. Al respecto, los autores afirman que a lo largo de los años se fueron haciendo cada vez más populares y se constituyeron en motivo de entretención y unión de la comunidad. “En zonas rurales de Chile la carrera de caballos forma parte sustancial de las tradiciones patrias”, indican.
Los patrocinantes opinan que es misión de los legisladores velar porque las prácticas que nos identifican como nación se mantengan vigentes, facilitar su práctica e incentivar su difusión.
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