El gremio de trabajadores de la salud municipal asegura que la
crisis de financiamiento que experimenta la CMVM, sumada al
recorte presupuestario anunciado por el gobierno, profundizará las
falencias en la atención primaria de salud en los CESFAM,
alargando de manera importante los tiempos de espera de los
usuarios, especialmente en servicios de urgencia SAPU y
amenazando el suministro de medicamentos e insumos médicos
La crisis que ha experimentado la salud municipal durante la administración de la
alcaldesa Macarena Ripamonti amenaza con agudizarse durante este invierno.
Los gremios de la salud advierten que el presupuesto actual sólo cubre entre el
65% y el 70% del gasto per cápita por paciente, y el resto, financiado mediante un
exiguo aporte municipal, amenaza con hacerse insuficiente a partir de la deuda de
arrastre que mantiene la CMVM con el sistema de proveedores, y que, con los
recortes anunciados por el gobierno en el ámbito de la salud, sólo alcanzaría hasta
el mes de agosto.
“Va a haber un tema de dificultad en el acceso a la oportunidad de la atención en
salud, a medicamentos, tiempos de espera muy altos, sobre todo en los servicios
de urgencia, y trabajadores muy exigidos, lo cual puede llevar a problemas de
calidad y oportunidad de la atención en salud, de errores y situaciones que no se
atiendan a tiempo y puedan agravarse” anticipa Daniela Rojas, presidenta de la
AFAPS.
“Hoy la Corporación ha estado estableciendo diversos tipos de recortes aduciendo
razones de tipo administrativo municipal respecto a una deuda que ha tenido un
impacto a la baja en las remuneraciones de los trabajadores, se han recortado
refuerzos en la atención primaria de distintos profesionales y también en los
servicios de urgencia” contextualiza, aseverando que dicha crisis dificulta la
adquisición para asegurar el suministro y la calidad de la atención para los
usuarios.
Al mismo tiempo, la dirigente acusa una actitud de permanente bloqueo de la
administración, que lejos de recurrir al diálogo conjunto entre los diversos
estamentos para encontrar mecanismos que permitan subsanar el déficit ha
optado por imponer medidas unilaterales que no han sido suficientes y que han
provocado conflictos no sólo con los funcionarios de la salud, sino que también
con los administrativos.
“Estamos muy atentos al conflicto que tiene la CMVM con el Sindicato de
Administración Central, como trabajadores empatizamos con esta vinculación que
ha tenido la Corporación de no atender mucho sus demandas, no escuchar
activamente a los trabajadores y llegar a acuerdos que puedan ayudar a la
relación entre trabajadores y funcionarios”.
Cabe señalar que la región de Valparaíso es la tercera más afectada por el ajuste
presupuestario del gobierno central, con una reducción programada de unos 8 mil
millones de pesos para su red asistencial.



