
En la madrugada del jueves, la vida se segó para el joven quillotano de 18 años Marcelo Pérez Tapia, más conocido en el como «Pachelo», pero un confuso incidente terminó con él apuñalado en su pecho, herida que le provocó la muerte.
Marcelo estaba ese jueves, en la casa de unos primos en Quilpué, en el sector de Pompeya Norte, donde compartía con cuatro personas más. Algunos bebían alcohol y se divirtieron tranquilamente durante gran parte de la noche. Hasta que -según el testimonio de los integrantes del grupo a la policía- surgió una absurda idea, que terminaría siendo mortal.
Según el subcomisario de los Servicios de la Segunda Comisaría de Carabineros de Quilpué, Ricardo Luengo Aracena, en medio del encuentro se les ocurrió simular una pelea a cuchillos, pero con armas reales.
«La víctima preguntó al imputado si había aprendido a pelear con cuchillas cuando estuvo en el Centro de Internación del Sename de Limache. Ante esta situación, ambos tomaron unos cuchillos cocineros y simularon una pelea y, en esta simulación, se produjo la puñalada que, lamentablemente, terminó con la muerte de esta persona».
Apenas vieron al joven herido, llamaron al Hospital de Quilpué y a Carabineros. Pasaron unos minutos y la ambulancia llegó al lugar y trasladó de inmediato a Marcelo hasta el centro asistencial, lugar donde falleció, producto de una herida cortopunzante en la zona izquierda de su tórax.
El presunto autor de este homicidio fue identificado sólo con sus iniciales (P.I.A.M.), porque es menor de edad. Tiene sólo 17 años y fue detenido por Carabineros. La mañana de ayer jueves, fue formalizado en el Juzgado de Garantía de Quilpué.



