En medio de las dificultades de inserción laboral y las brechas de habilidades que enfrentan las empresas, especialistas advierten que los últimos meses de 2026 representan una oportunidad para impulsar programas de capacitación, formar nuevos talentos y preparar a las organizaciones para 2027.
Mientras miles de personas buscan una oportunidad laboral, numerosas empresas enfrentan dificultades para encontrar candidatos con las competencias que necesitan. Esta realidad evidencia uno de los principales desafíos del mercado laboral chileno: no basta con generar oportunidades de empleo si las habilidades disponibles no responden a las necesidades de las organizaciones.
En este escenario, y a pocos meses del cierre de 2026, la capacitación adquiere especial relevancia. La franquicia tributaria SENCE y los mecanismos de precontrato representan herramientas que pueden ayudar a las empresas a reducir brechas de competencias, preparar a sus trabajadores y facilitar el acceso de nuevas personas al mercado laboral.
Desde Adecco Training & Consulting advierten que el último trimestre del año es un momento clave para revisar los recursos disponibles y definir iniciativas de formación. «La capacitación debe dejar de entenderse únicamente como un beneficio para los trabajadores y comenzar a verse como una herramienta estratégica para conectar talento con oportunidades laborales», explica María Gabriella Battaini, directora de Adecco Training & Consulting Chile.
Recursos disponibles que pueden transformarse en oportunidades
Uno de los desafíos que enfrentan las organizaciones durante el cierre de año es revisar la utilización de los recursos asociados a la franquicia tributaria SENCE y evaluar las alternativas disponibles para financiar iniciativas de capacitación.
Aunque existe una conversación sobre posibles modificaciones futuras a los mecanismos de financiamiento, desde Adecco enfatizan que las empresas deben concentrarse en las herramientas actualmente vigentes y evitar postergar decisiones que pueden contribuir a su productividad y competitividad.
«Muchas organizaciones están concentradas en lo que podría cambiar en el futuro, pero el desafío inmediato es aprovechar las oportunidades que existen hoy. Llegar al cierre de año sin revisar los recursos disponibles para capacitación puede significar postergar el desarrollo de competencias que las empresas necesitan con urgencia», sostiene Battaini.
Las posibilidades de formación abarcan distintas áreas, desde habilidades digitales, liderazgo y productividad hasta seguridad laboral, competencias técnicas y oficios especializados. La clave, según la especialista, es que las iniciativas respondan a brechas reales y tengan objetivos concretos.
Formar el talento que las empresas no están encontrando
Más allá de fortalecer las capacidades de los trabajadores actuales, la capacitación también puede convertirse en una vía de acceso al empleo para personas que hoy se encuentran fuera del mercado laboral.
A través de mecanismos como el precontrato de capacitación, las organizaciones pueden preparar a potenciales candidatos antes de su incorporación, desarrollando competencias alineadas con los perfiles que necesitan cubrir, conforme a los requisitos establecidos para este instrumento.
Esta alternativa cobra especial relevancia en sectores como minería, energía y logística, donde determinados puestos requieren conocimientos técnicos, habilidades específicas o preparación previa. «Las empresas suelen buscar candidatos que cumplan con todos los requisitos desde el primer día, pero no siempre encuentran esos perfiles disponibles. En lugar de mantener una vacante abierta durante meses, existe la posibilidad de identificar personas con potencial y entregarles la formación que necesitan. No se trata de bajar los estándares de contratación, sino de desarrollar el talento que el mercado está demandando», explica la ejecutiva.
Adecco Training & Consulting ha desarrollado iniciativas de formación y empleabilidad vinculadas a sectores como minería, energía y logística, incluyendo programas de precontrato, alfabetización digital y capacitación en oficios, dirigidos también a personas desempleadas o con mayores barreras de acceso al trabajo.
Estas experiencias reflejan cómo la colaboración entre empresas y organismos de capacitación puede contribuir a conectar las necesidades productivas con oportunidades concretas de desarrollo laboral.
Las decisiones de 2026 marcarán la preparación para 2027
Con el cierre de año cada vez más cerca, la recomendación es que las empresas revisen oportunamente sus recursos de capacitación, identifiquen las principales brechas de sus equipos y evalúen programas que puedan contribuir a sus desafíos operacionales y de contratación.
Para las organizaciones que proyectan crecimiento o necesitan incorporar nuevos perfiles, la formación de potenciales candidatos también puede convertirse en una alternativa para anticipar sus necesidades de talento.
«Las empresas que quieran comenzar 2027 con equipos más preparados deben tomar decisiones desde ahora. La capacitación no debería ser lo primero que se posterga cuando existen dificultades económicas o incertidumbre, porque precisamente en esos momentos desarrollar habilidades puede marcar una diferencia en productividad, competitividad y empleabilidad», concluye María Gabriella Battaini.



