Peste neumónica: La infección grave que puede pasar de persona a persona y que Chile mantiene bajo vigilancia.

La enfermedad afecta directamente los pulmones y puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria. Frente al caso investigado en Rusia, el infectólogo Usach Ignacio Silva explicó cómo funciona la vigilancia en nuestro país y llamó a fortalecer la detección oportuna.

El fallecimiento de una trabajadora de laboratorio de 28 años en Siberia, Rusia, luego de un cuadro que habría correspondido a peste neumónica, activó medidas preventivas de las autoridades sanitarias de ese país y generó atención internacional por el potencial de transmisión de esta enfermedad.

La situación llevó a la jefa del servicio sanitario estatal de Rusia, Anna Popova, a trasladarse hasta Siberia para supervisar la respuesta frente al caso. En la región de Irkutsk, además, se convocó a una reunión extraordinaria de la comisión sanitaria y antiepidémica y se adoptaron medidas preventivas, entre ellas disposiciones relacionadas con el uso de mascarillas.

Para el infectólogo y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, Ignacio Silva, esta distinción es fundamental a la hora de analizar la situación.  “Hasta ahora son especulaciones. Ante eso, es mejor ser más precavido. Pero no hay una certeza, por lo tanto, creo que no hay que apresurarse en las conclusiones. Pero sí tomar medidas de contención”, señaló el especialista en conversación con el programa “Enlace Usach” de Radio Usach.

Cabe señalar que la peste es una enfermedad infecciosa provocada por la bacteria Yersinia pestis, microorganismo asociado históricamente a la llamada peste negra, una de las pandemias más devastadoras registradas durante la Edad Media.

Aunque actualmente existen herramientas diagnósticas y tratamientos que modifican sustancialmente el escenario respecto de siglos anteriores, Silva explicó que la bacteria mantiene características que justifican una vigilancia epidemiológica estricta.

“Es una bacteria que efectivamente tiene un potencial de generar eventos tipo pandemia”, afirmó el académico, quien recordó que las vías de transmisión del microorganismo pueden permitir la aparición de brotes con impacto sanitario.

La peste neumónica constituye una de las manifestaciones más graves de la enfermedad, debido a que afecta directamente a los pulmones. A diferencia de otras formas de peste, además, puede transmitirse de persona a persona mediante las secreciones respiratorias, especialmente durante un contacto cercano.

Entre sus principales síntomas se encuentran la aparición repentina de fiebre y escalofríos, tos intensa, dificultad para respirar, dolor en el pecho, debilidad y dolor de cabeza. En cuadros graves puede producirse expectoración con sangre, insuficiencia respiratoria y shock.

Los síntomas pueden aparecer pocos días después de la exposición y la evolución puede ser rápida, por lo que el diagnóstico y tratamiento oportuno resultan fundamentales.

 “Es mejor prevenir”

Para Silva, las medidas adoptadas frente a una eventual enfermedad de estas características deben entenderse dentro de una estrategia de prevención y no necesariamente como una señal de que exista una emergencia sanitaria internacional.

“Con los aprendizajes que debiésemos haber tenido de la pandemia del COVID-19, es recomendable tomar medidas oportunas y que quizás pudiesen interpretarse como exageradas, pero en estos casos es mejor prevenir”, sostuvo.

En ese sentido, el especialista destacó la importancia de identificar rápidamente a las personas que tuvieron contacto con un caso sospechoso, establecer medidas de aislamiento, informar a las autoridades y activar los mecanismos de vigilancia epidemiológica.

“La idea no es generar alarma. Aquí estamos ante un caso, pero cuando son microorganismos de importancia en la salud pública, creo que es mejor la transparencia en la información y que se tomen medidas preventivas oportunamente”, agregó.

El académico también explicó que la peste no es una enfermedad completamente erradicada. Si bien actualmente los casos son poco frecuentes, continúan registrándose infecciones por Yersinia pestis en algunas zonas del mundo.

“Hay algunos países en África, sin ir más lejos, aquí en Perú, hay casos reportados. No son frecuentes, pero sí se dan”, indicó.

¿Qué pasaría en Chile ante un caso sospechoso?

En Chile, la peste es una enfermedad de notificación obligatoria, por lo que un eventual caso sospechoso debe ser informado a las autoridades sanitarias. “Ante la sospecha de un caso de infección por esta bacteria, los establecimientos de salud y laboratorios deben reportarlo inmediatamente a la autoridad”, explicó Silva.

El especialista destacó que el país cuenta con mecanismos de vigilancia epidemiológica destinados a detectar oportunamente enfermedades infecciosas de importancia para la salud pública. “Chile tiene un sistema de vigilancia muy robusto”, afirmó.

Sin embargo, la interconexión internacional hace necesario mantener la capacidad de detección. El ingreso de una enfermedad desde otro país es un escenario que puede ocurrir con distintos agentes infecciosos, especialmente en un contexto de alta movilidad entre países.

Por ello, Silva considera que la información sobre el caso registrado en Rusia también puede servir para reforzar la preparación del sistema sanitario chileno.

“Este tipo de información nos permite reforzar con los establecimientos de salud y los profesionales de salud cuáles son los signos de la enfermedad, cómo diagnosticarla, cuándo sospecharla, para que pueda funcionar el sistema de vigilancia epidemiológica”, sostuvo.