Casa do Construtor abrirá en marzo de 2027 su primera operación en el país, con un
modelo de negocios que busca expandirse desde Tarapacá hacia otros mercados. La
compañía apunta a construir una red de 30 locales en Chile hacia 2030-2032, con
ciudades como Valparaíso, Viña del Mar y Santiago en su horizonte de crecimiento.
La brasileña Casa do Construtor, una de las mayores redes de franquicias de arriendo de
herramientas y maquinaria para la construcción de América Latina, prepara su entrada
operacional a Chile. La compañía instalará su primera franquicia en la Región de Tarapacá,
en marzo de 2027, dando inicio a un plan de expansión que contempla llegar a distintos
polos económicos del país.
La apertura marca un nuevo paso en la internacionalización de la firma, que ha construido
su negocio en torno al arriendo de equipos para constructoras, contratistas, empresas de
servicios, emprendedores y pequeñas y medianas empresas. Su estrategia apunta a
desarrollar una red nacional mediante socios locales, con foco tanto en grandes centros
urbanos como en ciudades intermedias que concentran actividad industrial, minera,
inmobiliaria y de infraestructura.
“Chile es un mercado estratégico para nuestro crecimiento regional. Queremos desarrollar
una operación sólida, de la mano de socios que conozcan sus territorios, y construir una
red que acerque el arriendo de maquinaria y herramientas a empresas, contratistas y
emprendedores”, señala Bruno Arena, director de expansión internacional de la firma.
Tras su primera apertura en Tarapacá, la compañía busca avanzar hacia otros mercados
del país. Entre las ciudades consideradas en su estrategia de crecimiento figuran Santiago,
Valparaíso y Viña del Mar, territorios que ofrecen oportunidades vinculadas a la
construcción, el desarrollo inmobiliario, la actividad portuaria, los servicios y la
infraestructura.
La Región de Valparaíso aparece como un mercado relevante dentro de esa proyección,
tanto por la actividad económica de sus principales ciudades como por la demanda
potencial de empresas constructoras, contratistas y proveedores de servicios.
El plan de la firma contempla alcanzar 30 locales en Chile hacia 2030-2032, mediante un
esquema que privilegia la incorporación de franquiciados con capacidad para desarrollar
operaciones en sus respectivas zonas. La meta es consolidar una red con presencia en
regiones estratégicas y una estructura que permita crecer progresivamente.
Para la compañía, el desafío no consiste únicamente en abrir puntos de atención, sino
también en desarrollar una operación que responda a las necesidades específicas de cada
mercado, desde proyectos de construcción y obras civiles hasta trabajos de
mantenimiento, remodelación y servicios industriales.
Un modelo de negocio que busca reducir costos de operación
El arriendo de maquinaria y herramientas permite a las empresas acceder a equipamiento
durante el tiempo que lo necesitan, sin asumir necesariamente los costos asociados a su
compra, mantención y almacenamiento.
Este modelo puede resultar especialmente atractivo para las pymes y contratistas que
trabajan por proyectos, enfrentan demandas variables o necesitan ampliar
temporalmente su capacidad operativa.
La compañía cuenta con más de tres décadas de trayectoria y una red internacional que
supera las 800 unidades, con presencia en mercados latinoamericanos como Brasil,
Argentina, Paraguay y Uruguay. Su experiencia en el sistema de franquicias constituye la
base del modelo que busca desarrollar en Chile.
Franquicias: la otra cara del desembarco
La llegada al país también abre una oportunidad para inversionistas y emprendedores
interesados en ingresar al negocio del arriendo de equipos bajo una marca internacional a
través de franquicia.
La firma brasileña dispone de distintos formatos de franquicia, con niveles de inversión
que varían según el tipo de operación. De acuerdo con la información publicada por la
compañía, el formato tradicional contempla una inversión inicial de US$150.000, mientras
que su modalidad de menor escala, denominada +Rental, parte en US$60.000.
El modelo considera acompañamiento, herramientas de gestión y soporte para la
operación, elementos que buscan facilitar la puesta en marcha y el desarrollo de cada
unidad.
La expansión chilena se enmarca así en una estrategia que combina el crecimiento de la
red de servicios con la incorporación de empresarios locales capaces de desarrollar el
negocio en sus respectivos territorios.



