Autora de “Se acata pero no se cumple. Los claroscuros de la Ley Karin” participará en Feria del Libro de Villa Alemana.

La periodista Sandra Reyes firmará ejemplares.

La investigación revela preocupantes deficiencias, anomalías y cuellos de botella a dos años de la puesta en marcha.

En el marco de la 13° Feria del Libro que organiza la Municipalidad de Villa Alemana, en el Centro Cultural Gabriela Mistral, la periodista Sandra Reyes León firmará su libro “Se acata pero no se cumple. Los claroscuros de la Ley Karin”, publicado por la  Editorial Narrativa Punto Aparte.

En las 170 páginas, abordó las denuncias falsas y las tensiones estructurales en el nivel normativo y las dificultades que existen en el plano operativo, particularmente en el sector público.

La investigación periodística analiza la historia de la ley, dictámenes de la Contraloría General, oficios de la Dirección del Trabajo, protocolos  preventivos,  procedimientos de investigación, instructivos presidenciales y cifras,   y recoge testimonios y opiniones de expertos, en una línea de tiempo que abarcó dos periodos: antes de la Ley Karin, de 2006 a julio de 2024, y del 1 de agosto de 2024 a mayo de 2026.

Sostuvo que “desde el punto de vista de este análisis, parte del problema radica en que la Ley Karin ni el Reglamento (Decreto 21) permiten el control de admisibilidad de las denuncias, lo que facilita la presentación de acusaciones falsas. Si no hay una barrera de entrada que filtre o desanime la presentación de acusaciones de diversa índole, el empleador queda prácticamente obligado a iniciar investigaciones que no se enmarcan en la definición de acoso laboral, lo que implica malgastar recursos y tiempo”.

Agregó que “en un plano operativo, la consecuencia es que se afecta gravemente uno de los principios de la Ley Karin: la celeridad. La respuesta institucional se hace cada vez más lenta. Los sumarios no cumplen los plazos establecidos. La eternidad afecta el debido proceso en las investigaciones”.

Propuestas

Una serie de propuestas hace la periodista Sandra Reyes para subsanar las dificultades, como incorporar el control o examen de admisibilidad en la ley o en su reglamento; instaurar un sistema de mediación voluntaria previa o mecanismos alternativos de resolución de conflictos en el ámbito del acoso laboral, para fortalecer la cultura del diálogo.

Explicó que “ambas propuestas se basan en que el 60 por ciento de las denuncias no se relaciona con hechos de acoso laboral. Esta cifra revela la urgencia de capacitar a los trabajadores sobre la conceptualización clara y precisa de las conductas y acciones que sí lo son”.

Agregó que “tendrían un impacto significativo a la hora de descongestionar el sistema investigativo, que cada vez se hace más lento, afectando el debido proceso. De esta manera, se podría frenar la judicialización innecesaria para que el sistema responda a la demanda real y no desvíe recursos a investigar asuntos de simple convivencia laboral”.