El solemne acto consagró el legado del maestro del muralismo brigadista, cuya propuesta estética y
comunitaria es un símbolo de memoria, resistencia social y compromiso democrático desde las raíces del pueblo.
En una jornada cargada de emotividad, compromiso histórico y con el Aula Dr. Félix Morales Pettorino al límite de
su capacidad, la Universidad de Playa Ancha (UPLA) otorgó su máxima distinción académica, el grado de Doctor
Honoris Causa, al destacado artista nacional Alejandro “Mono” González. Al acto asistieron el gobernador regional,
Rodrigo Mundaca Cabrera, y el diputado Luis Cuello Peña, consolidando el hito como un reconocimiento del Estado
y la academia al arte nacido desde las raíces del pueblo.
La encargada de abrir los fuegos de la memoria fue la Dra. Magdalena Dardel Coronado, directora general de
Postgrado y académica patrocinante de la iniciativa, quien relevó la coherencia de un creador que transformó el
espacio urbano en un escenario de dignidad y diálogo urgente.
“La propuesta que hace el Mono González no solamente es interdisciplinaria, que para nosotros como
universidad nos parece un factor súper relevante, sino que también tiene la particularidad de destacar ciertos
tópicos de manera transversal a lo largo de toda su trayectoria. Es decir, su obra ha sido permanentemente
política, vinculada a la memoria, vinculada a nuestra propia tradición histórica. Todos tópicos que no
solamente gozan de gran vigencia hoy, sino que la ha sabido instalar históricamente en más de 50 años de
trayectoria en su propuesta. Ahí hay para nosotros un elemento muy rescatable. Y por otro lado, reconocer
también hoy la creación artística como una manera de conocimiento que merece ser visibilizada, es algo
particularmente oportuno para nuestra universidad».”, enfatizó la directora.
Tras la lectura del decreto oficial y la presentación musical del Ensamble Latinoamericano Abya Yala, el rector de
la UPLA, Carlos González Morales, procedió a imponer la medalla y entregar el diploma que oficializa el grado
académico. En su discurso, el rector ensalzó un lenguaje visual que hizo del muro una pedagogía ciudadana frente al
terror y la censura de la dictadura.
“Primero destacar la posibilidad que tiene la Universidad de poder entregar y reconocer a Alejandro Magno
González como con su Doctorado Honoris causa. Los méritos son de sobra. Comúnmente son personas que
han destacado en la vía pública, se han destacado en su trayectoria, que han trascendido más allá de las
fronteras regionales o de un país y que han mantenido una coherencia y un estilo de trabajo que es reconocido
internacionalmente y nacionalmente. Además, con una muestra de arte disponible y público y democrático,
haciendo que cualquier ciudadano pueda admirarse y leer sus obras e interpretar la información que a través
de ella, el Mono González está entregando. Hace radiografías del momento, situaciones históricas, situaciones
políticas, momentos conflictivos, momentos de alegría, momentos en los cual la ciudadanía tiene que colaborar
y fundamentalmente en un trabajo que él desarrolla de manera colectiva también.”, manifestó la máxima
autoridad universitaria.
Al momento de tomar la palabra, el flamante Doctor Honoris Causa conmovió a la audiencia con una elocución
marcada por una profunda humildad. Fiel a su historia, el maestro rehuía de los personalismos para conjugar su
discurso en un «nosotros» perpetuo, recordando que su trazo es el pulso de los marginados y la herencia viva de las
luchas populares.
“Aquí estamos en un problema. El problema es que uno no trabaja para hacer esos méritos. Uno trabaja para
hacer lo que decíamos, ser testigo de su tiempo. Entonces, de alguna manera también lo interesante aquí y en
eso agradezco a la Universidad que el reconocimiento no es el mono, sino que el reconocimiento es para una
actitud de una creación o de un proceso de creación en un soporte que para nuestro tiempo, cuando nosotros
empezamos a hacerlo, era inédito”, declaró un emocionado “Mono” González.



