La economía chilena mostró en abril señales de recuperación tras la moderación
observada el mes anterior. Así lo reveló el nuevo Barómetro de la Economía Chilena del
Instituto UNAB de Políticas Públicas (IPP UNAB), que evidenció un repunte del
dinamismo económico impulsado principalmente por mejores condiciones para los
consumidores y una recuperación parcial de variables macroeconómicas.
El Índice Económico IPP UNAB —instrumento que reúne 24 variables de interés—
alcanzó los 36,6 puntos en abril, aumentando 1,6 puntos respecto de marzo y retornando
al cuadrante “bien y mejorando”. El reporte concluye que, aunque persisten factores de
incertidumbre, la economía logró revertir parte del deterioro registrado en el último
informe.
El Barómetro registró durante abril 18 cambios de cuadrante, de los cuales once fueron
favorables, cinco desfavorables y dos neutrales, lo que refleja una mayor alineación
positiva entre los distintos componentes del indicador.
Mejora de consumidores y recuperación macroeconómica
El repunte del índice general estuvo explicado por el avance de dos de sus tres
subíndices: Situación Macroeconómica y Situación de los Consumidores.
La Situación Macroeconómica subió desde 8,0 a 11,6 puntos, aumentando 3,6 unidades y
retornando al cuadrante “bien y mejorando”. Entre los factores que incidieron en esta
recuperación destacó la caída del dólar, que pasó de $895,8 a $890,3, además del
incremento de la inversión extranjera directa, cuya suma móvil anual creció desde
US$14.753 millones a US$16.442 millones.
El IMACEC, en tanto, mostró una leve estabilización. Aunque continuó en terreno negativo
con una variación interanual de -0,3%, mejoró respecto del -0,5% registrado el mes
anterior, pasando desde “mal y empeorando” a “mal y sin cambios”.
La mayor recuperación se observó en la Situación de los Consumidores, que aumentó
12,8 puntos y alcanzó los 23,2 puntos, ubicándose en su nivel más alto en un año.
Dentro de este subíndice destacaron mejoras en inflación, empleo, remuneraciones y
condiciones de financiamiento.
La inflación anual subió desde 2,4% a 2,8%, acercándose a la meta del Banco Central, lo
que permitió que el indicador transitara hacia el cuadrante “bien y mejorando”. Sin
embargo, el informe advierte que este avance debe interpretarse con cautela debido al
impacto que podría tener el conflicto en Medio Oriente sobre los precios internacionales
de la energía.
En paralelo, las tasas de crédito mostraron retrocesos relevantes. La tasa de créditos de
consumo descendió hasta 18,46%, mientras que la hipotecaria bajó a 4,06%, reflejando
una mejora en el acceso al financiamiento.
Mercado laboral muestra señales positivas
El informe también identificó señales favorables en el mercado laboral. La creación de
empleo registró una variación interanual positiva de 0,05%, avanzando desde “mal y
empeorando” hacia “bien y mejorando”.
Asimismo, las remuneraciones reales aumentaron desde 2,1% a 2,7%, fortaleciendo el
poder adquisitivo de los hogares.
El Índice de Avisos Laborales por Internet alcanzó su nivel más alto del año, subiendo
desde 59,3 a 67,3 puntos, mientras que la informalidad laboral cayó levemente desde
26,8% a 26,5%.
En contraste, la tasa de desempleo se mantuvo en 8,3%, estabilizando su deterioro, y la
tasa de ocupación mostró una leve caída desde 57,2% a 57,1%.
El reporte también advirtió un debilitamiento en la situación financiera de los hogares,
debido a la caída de los saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo, cuya variación
interanual pasó desde -1,97% a -2,23%.
Expectativas muestran señales de cautela
A diferencia de los otros componentes, el subíndice de Expectativas mostró una
contracción, bajando desde 60,5 a 54,8 puntos y pasando al cuadrante “bien, pero
empeorando”.
Entre los factores que incidieron en este retroceso destacó el aumento del Índice de
Incertidumbre Económica, que subió desde 103,6 a 119,4 puntos.
La confianza empresarial también mostró un leve deterioro, bajando desde 52,34 a 50,37
puntos, mientras que la confianza de los consumidores retrocedió desde 50,3 a 48,8
puntos.
El principal cambio positivo en este subíndice fue el desempeño del IPSA, que alcanzó los
11.076 puntos y se posicionó en el cuadrante “bien y mejorando”.
Recuperación aún es frágil
El informe del Instituto UNAB de Políticas Públicas concluye que la economía chilena
retomó parcialmente el dinamismo perdido en marzo, aunque advierte que el escenario
sigue siendo frágil debido a factores externos e internos.
Entre los principales riesgos identificados aparecen la tensión geopolítica en Medio
Oriente, el impacto sobre los precios internacionales de la energía y la evolución de las
expectativas económicas.
Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, sostuvo que “la
economía chilena retoma parte del dinamismo perdido en marzo, con una mejora
importante en la situación de los consumidores y algunas señales más favorables en el
frente macroeconómico. Sin embargo, este avance convive con un deterioro en las
expectativas y con presiones inflacionarias por el conflicto en Medio Oriente, lo que da
cuenta de una recuperación que aún es frágil”.
Asimismo, agregó que “la reactivación económica dependerá tanto de la aprobación de
las medidas pro-inversión impulsadas por el gobierno como de la forma en que estas se
negocien en el Congreso. El desempeño de la economía depende críticamente de que el
sistema político entregue señales claras de valoración del crecimiento económico como
motor de mejora social”.



