Con la llegada de las bajas temperaturas, el té vuelve a ocupar un lugar protagónico en las rutinas diarias.
Cada 21 de mayo se conmemora el Día Internacional del Té, una fecha que busca relevar su importancia cultural, social y económica a nivel global. En Chile, esta milenaria infusión no solo forma parte de la vida cotidiana, sino que también destaca por su alto consumo: el país se ubica en el cuarto lugar a nivel mundial —solo superado por Marruecos, Rusia y Turquía— y cerca del 90% de los hogares declara consumirlo de manera habitual.
Su relevancia también se refleja en cifras económicas. El mercado del té en Chile alcanzó un valor cercano a los USD 235,56 millones en 2024, consolidando su presencia como una de las bebidas calientes preferidas por los chilenos, especialmente durante los meses de invierno. A esto se suma su creciente valoración desde el ámbito de la salud, donde cada vez más estudios respaldan sus propiedades nutricionales y su impacto en la salud.
“El té, después del agua, es la bebida más consumida en el mundo”, explica Janet Cossio, académica de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar. Según detalla, esta infusión, elaborada a partir de la planta Camellia sinensis, contiene catequinas y polifenoles como flavonoides y teaflavinas, compuestos con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. “El consumo regular, entre dos y cuatro tazas al día, se ha asociado a una disminución del riesgo cardiovascular y a efectos protectores frente a algunos tipos de cáncer”, señala.
Tipos de té y preparación
Las diferencias entre tipos de té también son relevantes. “El té verde se asocia a un mayor efecto antioxidante directo y a la prevención de enfermedades cardiovasculares, mientras que el té negro, que es el más consumido, contribuye a mejorar la microbiota intestinal”, indica la nutricionista.
Para aprovechar sus beneficios, la académica de la UNAB recomienda cuidar la preparación. “Lo ideal es infusionar las hojas en agua entre 70 y 90 grados durante unos cinco minutos”, explica. Además, advierte moderar su consumo en la noche por su contenido de cafeína y evitar tomarlo junto a comidas ricas en hierro. “Los taninos pueden interferir en la absorción de este mineral”, concluye.



