Basado en información satelital, el equipo científico detectó una disminución en la
persistencia de la nieve y el ascenso de su línea, lo que requiere validaciones en
terreno con el objetivo de apoyar a las autoridades en el diseño de planes de mitigación
o adaptación
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Playa Ancha (UPLA)
advierte una marcada reducción de la superficie de nieve en los Andes centrales, una
de las regiones más vulnerables a los efectos del cambio climático en Sudamérica.
Utilizando datos del Observatorio Satelital de Nieves (FONDEF IT 2024), desarrollado
por el Laboratorio de Teledetección Ambiental (TeleAmb) de la UPLA en asociación
con la Dirección General de Aguas (DGA) , el equipo identificó una pérdida nival de
80.000 km² entre Atacama y la zona central entre los años 2000 y 2025.
Además, revelaron que la línea de nieve ha ascendido hasta 500 metros en elevación
durante el periodo de edición, lo que impacta directamente en el ciclo hidrológico y la
disponibilidad de agua para millones de personas en regiones como Chile y Argentina.
Así lo destaca el Dr. Freddy Saavedra Pimentel, académico UPLA, investigador de
TeleAmb y autor principal del artículo, quien reflexiona sobre los alcances del
estudio y si éste ayudará a mejorar la comprensión y gestión de los recursos hídricos,
señalando que “desde la academia estamos intentando gestionar y generar
información científica validada, para que los tomadores de decisiones lo puedan
hacer en base a información objetiva y que
tenga un respaldo. No puedes gestionar algo que no sabes cuánto es. Tienes que
saber la cantidad que tienes disponible para poder hacer una buena gestión. Por
lo tanto, esto viene a cubrir una falta de información súper relevante para poder
avanzar en determinar la cantidad de agua disponible para la gestión hídrica a
nivel de cuencas”, añadió el Dr. Freddy Saavedra.
Riesgo de los recursos hídricos
La investigación, publicada en la revista Frontiers in Earth Science , destaca que en
esta zona la disminución en la persistencia de la nieve y el ascenso de la línea de nieve
son particularmente notables y estadísticamente significativos. Solo las cuencas de los
Andes centrales muestran esta tendencia clara, mientras que en regiones tropicales o
en Patagonia sur los patrones son menos definidos o aún están influenciados por la
nubosidad que limitan la posibilidad de monitoreo satelital.
En ese sentido, el investigador advierte que no se puede generalizar la misma
tendencia para toda la cordillera, pues complementar datos con diferentes tecnologías
es clave para entender lo que ocurre en zonas más australes, enfatizando que “se
requiere tener una estimación no solamente a nivel satelital, sino que se requiere
corroborar, validar con datos en terreno”.
La pérdida acelerada de nieve estacional pone en riesgo los recursos hídricos que
dependen del derretimiento, afectando la agricultura, la generación hidroeléctrica y el
abastecimiento urbano, lo que enfatiza la necesidad de potenciar el monitoreo con
tecnologías de alta resolución, como sensores multiespectrales y radar, así como
también ampliar las redes de observación en tierra, incluyendo mediciones del
equivalente de agua en nieve.
Al ser consultado sobre el rol de esta iniciativa en la lucha contra el cambio climático, el
Dr. Saavedra precisó que se basa en producir información para generar planes de
acción, puntualizando que «en algunos lados serán de mitigación, o sea, cómo
poder seguir produciendo con menos cantidades, pero sin hacer grandes
cambios. En otros casos será adaptación, y eso significa desde cambios de
especies o disminuciones de superficie a regar, cosas un poco más drásticas.
Pero el punto principal es poder disponer de la información científicamente
respaldada y objetiva de la cantidad de agua disponible».
Esta investigación fue liderada por el Laboratorio de Teledetección Ambiental (parte
del HUB Ambiental UPLA ), a través del Observatorio Satelital de Nieves de la
Facultad de Ciencias Naturales y Exactas , reforzando el papel de la tecnología
satelital en la vigilancia climática y la toma de decisiones sustentables en una de las
cordilleras más extensas y sensibles del planeta.



