En una escena musical que sigue mutando y generando nuevas formas de colaboración,
La Silla International Corp anuncia su lanzamiento oficial con un evento en vivo el
próximo sábado 21 de marzo en Club Segundo Piso.
La Silla se plantea como una plataforma que busca articular artistas,
proyectos y oportunidades dentro de la música independiente, combinando gestión
cultural, representación artística y producción de eventos.
El nombre —que suena deliberadamente a una gran corporación internacional—
tiene también algo de ironía: una estructura que nace desde la escena independiente
pero que no teme pensar en grande.
El evento de lanzamiento reunirá a tres proyectos que representan distintos matices del
rock y las músicas alternativas de la escena nacional.
● Matías Ávila, conocido por su trabajo en Candelabro y sus sonidos nostálgicos y
letras poéticas.
● Juana Ácido, una de las voces más potentes, que representa la energía del
puerto de Valparaíso.
● Chico Bestia, aportando potencia y energía rockera al escenario.
La noche busca ser tanto una celebración como una forma de presentar el espíritu de La
Silla: música en vivo, comunidad y una cierta desconfianza saludable hacia las
fórmulas demasiado rígidas de la industria.
Una plataforma para acompañar procesos
Desde La Silla explican que el proyecto apunta a acompañar el desarrollo de artistas,
conectando distintas áreas del trabajo musical: producción, estrategia, circulación de
proyectos y generación de contenido.
En ese sentido, el lanzamiento es también una invitación a conocer una iniciativa que se
suma al ecosistema de la música independiente, buscando generar nuevas
colaboraciones y espacios para artistas que estén construyendo su camino.
Como explican desde la La Silla International Corp
“Más que una empresa perfecta, nos interesa ser una buena silla: Un lugar donde
sentarse, detenerse, pensar, contemplar para poder mirar qué es lo que necesitamos y
también hacia dónde queremos ir, lo cual es diferente para cada quien, todo esto a partir
de lo más esencial, la música. Conectarnos con el sentido de por qué hacemos lo que
hacemos, y desde ahí decidir cómo actuar”.



