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Patricia Espinoza, especialista en marca personal y académica de la Facultad de
Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, dice que hoy es clave
gestionar nuestra visibilidad en redes sociales profesionales.
“En un entorno líquido y acelerado, la transformación no es una opción, es la
norma”. Así lo cree Patricia Espinoza, especialista en marca personal y académica
de Educación Continua de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad
Andrés Bello, al argumentar por qué hoy, más que nunca, es necesario que las
personas gestionen su visibilidad en redes sociales profesionales como LinkedIn y,
de esa forma, eviten “estancarse” laboralmente.
Para la especialista -quien es autora del libro “La ruta circular del
empoderamiento”-, “pasar de ser un profesional anónimo a un referente visible en
plataformas como LinkedIn genera las mismas ‘resistencias’ que un cambio
organizacional: miedo a la exposición, síndrome del impostor o la inercia de seguir
haciendo lo mismo”.
Sin embargo, enfatiza en que “la visibilidad es una estrategia para dejar de
perseguir oportunidades y empezar a atraerlas. Hacernos visibles es fundamental
para nuestra carrera. La empleabilidad moderna no es transaccional, es relacional.
Antes de pedir, hay que mostrarse y hacerse visible”.
Para lograr “empoderarse”, “salir de la sombra” y gestionar nuestras carreras, la
docente de la U. Andrés Bello sugiere poner en movimiento las que llama “6
ruedas”:
Enfocarse (horizonte): “define tu propuesta de valor. Ya sea que busques empleo
o clientes, la claridad es magnética. Define qué problema resuelves y asegúrate
de que tu «Titular» lo explique con claridad”.
Situarse (contexto): “lee el ecosistema digital. No basta con estar; hay que
entender dónde está tu audiencia o comunidad (reclutadores o compradores) y
sumarte a las conversaciones y tendencias de tu industria”.
Conectarse (redes): “conecta y colabora. Deja de coleccionar seguidores y
empieza a construir relaciones. Interactúa, recomienda y aporta valor en posts
ajenos para hacerte visible ante nuevas audiencias”.
Conocerse (maestrías): “valida tu autoridad. No basta con decir que eres bueno;
debes mostrarlo. Usa tu sección «Acerca de» y tus contenidos para evidenciar las
competencias por las que el mercado está dispuesto a pagar y a elegirte”.
Ir a la acción (autonomía): “el contenido como imán. Vence el síndrome del
impostor y publica. Comparte casos de éxito, aprendizajes o historias que inspiren;
la visibilidad es una disciplina activa que atrae oportunidades”.
Optimizar (mejora continua): “evolución basada en datos. Tu perfil es un
organismo vivo. Si no atraes las visitas correctas, ajusta tu mensaje y tu estrategia
basándote en el feedback del mercado”.
“Cuando estas ruedas giran, logramos empoderamiento, y solo desde ahí
podemos construir una presencia digital sólida”, subraya la experta.
Ventajas de ser visible en LinkedIn
La académica de la Facultad de Economía y Negocios de la UNAB resume las
ventajas de ser visible en LinkedIn en tres aspectos:
- Acceso a la posibilidad de ser encontrado/a: “ser visible en LinkedIn permite
pasar del ejercicio de enviar CV a ser encontrado/a por reclutadores o tomadores
de decisiones, siempre y cuando compartas contenido, tengas interacciones y
optimices tu perfil”. - Validación de la propuesta de valor: “muchas veces los reclutadores y
tomadores de decisiones visitan LinkedIn para ver tu propuesta de valor en tiempo
real, como si fuera una prueba de confianza antes de la primera entrevista”. - Del contacto a la conexión real: “la visibilidad nos mantiene en la mente de
nuestra red, como si fuera un radar. Publicar y comentar de manera auténtica y
colaborativa hace que, cuando surja una necesidad en la empresa de un excolega,
seguidor o amigo, nuestro nombre sea el primero en aparecer, ya que sabe en qué
estás y lo que puedes aportar”.
Una “vitrina digital” 24/7
Patricia Espinoza considera que muchos usuarios ven su perfil de LinkedIn como
un “archivo”, pero asegura que funciona como una verdadera “vitrina digital”
abierta 24/7. “El error es usarla solo cuando ‘necesitamos algo’. El verdadero
cambio de mentalidad es entenderla como una fuente de oportunidades
constante”, comenta la docente.
“Lo entretenido es atrevernos a contar nuestras historias. El storytelling humaniza
nuestra marca. Contar logros, pero también procesos y aprendizajes, genera una
empatía que ningún currículum estático puede lograr”, afirma.



