Volver a la rutina sin estrés: recomendaciones para el regreso al trabajo y clases.

La transición del descanso a la rutina puede generar ansiedad y desmotivación.
Cristóbal Guerra, académico de la carrera de Psicología UST Viña del Mar entregó
algunas orientaciones para enfrentar este período de manera más saludable.

Luego de las vacaciones, el regreso a la rutina, sea laboral, escolar o universitaria puede
experimentarse como un cambio brusco. Horarios estrictos, responsabilidades acumuladas y
altas expectativas pueden impactar en el bienestar tanto de trabajadores como de
estudiantes. Este fenómeno es comúnmente conocido como “estrés postvacacional” y no
constituye un trastorno clínico, pero sí una respuesta esperable ante la interrupción del
descanso y la necesidad de readaptación.
Cristóbal Guerra, psicólogo y académico de la carrera de Psicología de la Universidad Santo
Tomás Viña del Mar, explica que “las vacaciones permiten disminuir los niveles de activación y
exigencia, por lo que volver de forma abrupta a la rutina puede generar cansancio físico y
mental, dificultades de concentración, ansiedad y estrés”. Sin embargo, aclara que estas
reacciones no son negativas en sí mismas, sino señales de que el organismo está ajustándose
nuevamente a un contexto de mayor demanda.
En el ámbito laboral, este proceso puede expresarse en menor productividad durante los
primeros días con dificultades para retomar el ritmo. En el caso de escolares y universitarios, el
retorno a clases puede venir acompañado de ansiedad, especialmente si existen nuevas
exigencias académicas. “Es importante entender que estas emociones son normales y
transitorias. El problema surge cuando no se les reconoce y se intenta forzar una adaptación
inmediata”, señala Guerra.

¿Cuáles son las claves para un regreso a la rutina saludable? Gradualidad y autocuidado. “Es

importante programar el regreso y ser realistas para una mejor transición, idealmente dejar
dos o tres días para organizarse y readaptarse a la rutina”, agrega.
Recomendaciones para un regreso saludable al trabajo y a los estudios
 Planificar con anticipación: Antes de retomar actividades, es útil organizar horarios,
tareas y prioridades. Una planificación realista reduce la sensación de caos y
sobrecarga.


 Volver de manera gradual: Siempre que sea posible, evitar asumir todas las
responsabilidades de inmediato.
 Regular los horarios de sueño: Ajustar los ciclos de sueño algunos días antes del
regreso ayuda a disminuir el cansancio y mejorar la concentración.
 Establecer metas alcanzables: Definir objetivos pequeños y concretos para los
primeros días genera sensación de logro y motivación.
 Cuidar la alimentación y la actividad física: Hábitos saludables influyen directamente
en el estado de ánimo y la energía diaria.
 Buscar ayuda profesional si es necesario: Si los síntomas de estrés, ansiedad o
desánimo se prolongan en el tiempo o interfieren significativamente con el
funcionamiento diario, es recomendable consultar a un profesional de la salud mental.
Finalmente, el psicólogo destaca la importancia de mantener hábitos saludables adquiridos
durante las vacaciones, como el descanso adecuado, la actividad física o los espacios de ocio.
Integrarlos a la rutina cotidiana contribuye a un mayor equilibrio entre obligaciones y
bienestar personal.