El cerebro será el protagonista de los nuevos talleres de verano del mim.

El cerebro no solo percibe, también interpreta. Busca
patrones, reconoce formas, inventa simetrías, descarta lo que no importa y completa lo
que falta. Esa habilidad es la que nos permite leer el cielo, mantener el equilibrio,
entender un paisaje o caer en ilusiones visuales.
Sobre las increíbles capacidades y complejidades del cerebro humano, y desde la mirada
de distintas disciplinas como la física o la astronomía, es que tratarán los nuevos talleres
de verano del Museo Interactivo Mirador, que funcionarán durante todo el verano.
Entre caerse y no caerse es el nombre de una de esas experiencias, la cual abarcará la
temática del equilibrio y centro de masa, para descubrir cómo se sostiene realmente el
mundo. A través de pequeños desafíos y objetos inesperados, las personas exploran qué
es el centro de masa y por qué algunos equilibrios parecen imposibles, permitiendo ver en
acción cómo es que el cerebro calcula nuestra estabilidad sin que lo notemos.
La percepción es una temática que siempre resulta muy atractiva para los visitantes del
museo, por eso es que se crearon dos talleres en torno a este fenómeno. En Veo, veo
¿Qué ves?, podrán comprobar que el cerebro construye la realidad a partir de atajos
perceptivos, lo que comprobarán a través de imágenes engañosas, sonidos imposibles y
sensaciones corporales inesperadas; y en Lo que ves y oyes ¿Es real?, abordará el
concepto de pareidolia visual y auditiva, donde se explorarán ilusiones visuales y auditivas
para comprobar que el cerebro completa información, arma patrones donde no existen y,
a veces, interpreta más de la cuenta. 
Finalmente, en Arqueólogos del cosmos, se explorará la estructura interna de los cúmulos
globulares, agrupaciones esféricas y densas de cientos de miles a millones de estrellas
muy antiguas, unidas gravitacionalmente y orbitando en el halo de las galaxias, como una
maravillosa puerta de entrada para descubrir cómo los astrónomos leen estos objetos
para reconstruir la historia de la galaxia, mientras reflexionamos sobre la forma en que el
cerebro humano percibe el tiempo.
Esta temática se releva este 2026 en el marco del Año del Cerebro, que por primera vez
se celebra en Chile, con el objetivo de invitar a aprender y comprender el rol de las
capacidades cognitivas y emocionales para el bienestar humano integral.
Los talleres del mim están dirigidos a niños de distintas edades, desde los tres años,
requieren inscripción en el museo el día de la visita y no tienen costo adicional al valor de
la entrada al museo.