Director nacional del Servicio de Protección: “Nuestro desafío es fortalecer la cultura del acogimiento familiar en el país”

El director del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y
Adolescencia, Claudio Castillo, hace un llamado a que más personas se inscriban
para ser Familias de Acogida y puedan cambiar la vida de un niño, niña o
adolescente.
El sistema de protección a la infancia enfrenta hoy un desafío creciente: el
aumento sostenido de niños, niñas y adolescentes que ingresan a residencias.
Claudio Castillo, director nacional del Servicio de Protección —institución que
asumió las funciones de cuidado estatal antes a cargo del Sename—, analiza el
contexto actual y los retos que esto implica.
En la Región de Valparaíso, ¿cómo describiría el estado actual de la red de
protección y sus principales desafíos?
Como país estamos viviendo un escenario complejo en materia de protección
especializada y la Región de Valparaíso no es la excepción. Desde el año pasado
vemos con mucha tristeza cómo ingresan más niños y niñas al Servicio de
Protección de los que nacen. Eso habla de una realidad dura, que nos invita a
redoblar esfuerzos.
En el caso de Valparaíso, hoy atendemos a más de 15.000 niños, niñas y
adolescentes. Aunque gran parte de ellos asiste a programas ambulatorios o está
en familias de acogida, a octubre eran más de 741 los niños y niñas que vivían en
residencias de protección en la región.
¿Qué medidas están implementando para responder al aumento de ingresos
y fortalecer la capacidad del sistema?
Además de la apertura de nuevas residencias para responder al aumento de
derivaciones desde tribunales, estamos reforzando nuestros equipos mediante la
creación de nuevas Unidades de Familias. Su propósito es fortalecer y agilizar los
procesos de evaluación y formación de Familias de Acogida y adoptivas,
asegurando que los niños, niñas y adolescentes puedan ejercer su derecho a vivir
en familia lo antes posible. Actualmente ya hay 12 unidades de familia en el país,
incluida una en la región de Valparaíso que acabamos de conformar, con equipos
dedicados a acompañar a las familias de acogida y adoptivas.
Para quienes no conocen el modelo, ¿qué significa ser una Familia de
Acogida?
Las familias de acogida son grupos familiares o personas que abren las puertas de
su hogar, temporalmente, para recibir a un niño, niña o adolescente que ha sido

separado de su familia de origen por orden de un tribunal. Su labor principal es
cuidar y proteger al niño, niña o adolescente, como si fuera cualquier miembro de
la familia, mientras un tribunal define si su cuidado definitivo estará a cargo de su
familia de origen o de una familia adoptiva.
¿Quiénes pueden convertirse en Familia de Acogida y cómo lo pueden
hacer?
Cualquier persona que tenga motivación y compromiso puede ser Familia de
Acogida. Hay 3 requisitos legales: ser mayor de edad, no tener antecedentes
penales y no estar inhabilitado para trabajar con niños. Para ser Familia de
Acogida se debe pasar por un proceso de formación y evaluación en el que se
acompaña a las personas y se prepara para este proceso. Es importante que
nadie de la familia se oponga a acoger y que las personas que quieran ser parte
de este programa cuenten con una red de apoyo, porque, por ejemplo, si se
enferman, necesitan que alguien los pueda ayudar y cuidar del niño o niña
acogido, también se solicita que la familia tenga ingresos regulares.
¿Qué se necesita como país para contar con más Familias de Acogida?
En Chile enfrentamos un desafío importante en términos de construir una cultura
de acogimiento familiar. No basta con encontrar familias disponibles; necesitamos
que quienes acogen se sientan acompañados y cuenten con facilidades en su vida
cotidiana, desde inscribir al niño en un establecimiento educacional hasta acceder
a servicios de salud. Finalmente, acoger no es solo un acto individual: es una
tarea que involucra a toda la comunidad y requiere un entorno que apoye a las
familias en esta labor.
¿La nueva Ley de Adopción contribuirá a reducir el número de niños que
viven en residencias?
La nueva normativa apunta precisamente a poner el foco en el interés superior de
cada niño, niña y adolescente. Busca acelerar los procesos de revinculación
familiar: los jueces tendrán un máximo de 12 meses para determinar si un niño
regresa con su familia o si es susceptible de adopción. Con estos plazos más
claros y acotados, esperamos que más niños puedan tener una familia definitiva.
¿Cuándo entrará en vigencia la nueva ley?
Para que la ley pueda ser implementada se deben elaborar y aprobar 5
reglamentos. Estos reglamentos ya se están trabajando y, de hecho, hay una
consulta ciudadana que está abierta hasta el 10 de diciembre, para que las
personas lo puedan revisar y pueda comentar o entregar su opinión.