Sondeo IPP UNAB: 81% está en desacuerdo con regularizar o legalizar a migrantes que no cumplieron con los requisitos de ingreso al país.

Una encuesta del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello dilucidó las
percepciones ciudadanas en torno a la inmigración en Chile. Además de una alta sensación de
conflicto entre chilenos y extranjeros, el estudio detectó un rechazo a la creencia de que la
migración en necesaria para cubrir ciertos trabajos donde escasea fuerza laboral nacional.
En la recta final hacia la segunda vuelta presidencial, el Instituto UNAB de Políticas Públicas dio a
conocer los resultados de un sondeo que buscó indagar en las percepciones de los chilenos y
chilenas sobe la inmigración en el país, evaluando cómo la ciudadanía observa la convivencia, las
reglas que debiera regir la migración y los umbrales necesarios para la participación política de los
extranjeros en Chile.
A nivel general, la encuesta reveló que un 64% de los participantes cree que aumentará la
inmigración en el país en los próximos años, 56 puntos porcentuales más que en 2020. Mientras,
un 22% afirma que se mantendrá en el nivel actual y un 14% que disminuirá (-43 puntos que en
2020). Asimismo, al preguntar por la convivencia entre chilenos y extranjeros, un 66% manifiesta
que existe un gran conflicto entre ambas partes, un 31% que el problema es menor y solo un 3%
afirma que no hay tensión.
Política migratoria y requisitos para la regularización:
¿Qué tipo de política migratoria prefiere para Chile? El estudio de la Universidad Andrés Bello,
asimismo, preguntó a los encuestados sobre los enfoques que debiera tener la gestión de la
migración a Chile y los requisitos para regularizar a los extranjeros. Ante la pregunta, el 50% (+ 4
puntos) de los ciudadanos manifiesta que son bienvenidos quienes cumplan con los requisitos
legales, el 31% (+3 puntos) que ingresen sólo quienes puedan aportar al país y un 14% (+4 puntos)
que puedan venir exclusivamente turistas por un tiempo limitado. Solo un 1% (-7 puntos) se
inclina por la opción de que vengan todos los quienes deseen vivir en el país, y el mismo
porcentaje señala preferir que no ingresen extranjeros.
El 85% de los participantes del sondeo señaló estar en desacuerdo con que una persona extranjera
pueda entrar a Chile sin restricciones, aumentando 19 puntos porcentuales con respecto a 2020.
Asimismo, el 80% respalda la idea de que, si la intención de una persona extranjera es quedarse a
trabajar en Chile, no debiera ingresar como turista, cifra 14 puntos más alta que en el año 2020. En
tanto, el 86% no cree que el Estado debiera otorgar visa a los extranjeros con trabajo, aunque
hayan ingresado por pasos no habilitados.
También se profundizó sobre la opinión que tienen los ciudadanos sobre regularizar o legalizar a
los migrantes que no se encuentren actualmente en esa condición en Chile. Frente a esto, el 81%
está en desacuerdo con que el Estado debería facilitar la regularización o legalización de las
personas extranjeras que viven y trabajan en el país que no cumplan con todos los requisitos
formales de ingreso. Sin embargo, un 12% de personas sí están de acuerdo con la medida.
¿Quiénes son los más afectados por la migración? El 77% concuerda con que son las personas más
pobres quienes sufren, en mayor medida, perjuicios laborales frente a los extranjeros. En ese
mismo sentido, el 58% de la población está en desacuerdo con que la migración es necesaria en
Chile porque “existe deficiente fuerza laboral nacional para cubrir ciertos trabajos”, especialmente
en el sector agrícola. En tanto, el 23% sí la considera pertinente.
A la hora de preguntar por los requisitos que debieran cumplir los extranjeros para legalizar o
regularizar su situación migratoria en Chile, en primer lugar, se señala la necesidad de poseer
antecedentes penales limpios tanto en Chile como en su país de origen (84%), seguido de tener un
contrato de trabajo formal vigente (60%), contar con residencia continuada de al menos 5 años
(53,4%), y acreditar el pago de impuestos y cotizaciones previsionales (41,5%), entre otras
opciones.
Impacto de la migración y participación electoral:
El sondeo del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello también buscó
identificar quiénes -a juicio de la ciudadanía- son los más beneficiados con el proceso migratorio.
En ese sentido, para el 54% de los encuestados son las empresas el grupo que más réditos recibe
de la presencia extranjera en Chile, seguido por las mismas personas extranjeras (34%) y por la
economía del país en general (12%).
El estudio también midió el impacto de la llegada de población migrante a Chile en ámbitos
sociales. Ahí, el 84% señala que las personas extranjeras reciben más de lo que aportan en
aspectos relacionados al acceso a la salud, educación y otros servicios públicos, mientras que un
13% cree que entregan y perciben beneficios en la misma medida, y un 3% que aportan más de lo
que reciben.
En un último apartado, el sondeo de opinión preguntó sobre participación política y derecho a
voto de la población migrante. Consultados sobre los requisitos mínimos que debiera cumplir un
extranjero para poder sufragar en Chile, el 38% de los encuestados releva la importancia de contar
con al menos 10 años de residencia continua en territorio nacional. Luego, el 22% opina que no
deberían tener derecho a voto en ningún caso, el 18% que es necesario tener residencia continua
por al menos 5 años, y el 14% contar con residencia permanente sin importar los años.
¿Votar para elegir a qué autoridad? El 42% de la población afirma que el derecho a sufragio de las
personas extranjera no debiera permitirse en ningún tipo de elección, casi empatado con el 41%
que sostiene que debiera otorgarse para todas las elecciones, incluidas las parlamentarias y
presidenciales. Finalmente, un 13% afirma que la participación debiera acotarse exclusivamente a
los comicios municipales y regionales.
Conclusiones:
Luego de dar a conocer los hallazgos del sondeo, la investigadora del IPP UNAB, Sandra Bravo,
destacó que “estos resultados muestran que la ciudadanía está evaluando la migración desde una
perspectiva cada vez más exigente. Hay una clara demanda por reglas claras y cumplimiento
efectivo de los requisitos de ingreso, y al mismo tiempo una preocupación por cómo se distribuyen
los costos y beneficios del proceso migratorio. El desafío es avanzar hacia políticas que fortalezcan
la convivencia y reduzcan las tensiones que hoy observa la población”.
El trabajo de campo de la encuesta se realizó entre el 15 y 26 de octubre y contó con una muestra
de 3.169 personas que participaron a través de encuestas obtenidas en base a formularios
autoadministrados mediante un panel online representativo a nivel nacional. El sondeo de opinión
tiene un margen de error de 6,24%.