UST Viña del Mar realizó capacitación sobre selectividad alimentaria en niños con trastorno del espectro autista (TEA).

Actividad estuvo dirigida a estudiantes y egresados de la carrera de Nutrición y
Dietética.
En la Universidad Santo Tomás Viña del Mar se realizó una jornada teórico-práctica sobre la
intervención alimentario-nutricional en niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA)
dirigido a estudiantes, académicos y egresados de la carrera de Nutrición y Dietética.
La actividad fue encabezada por Vania Jara, nutricionista especializada en selectividad
alimentaria y autismo, quien destacó la importancia de fortalecer estas competencias en el
ámbito formativo, “La prevalencia del autismo ha aumentado en los últimos años y existen
muy pocas profesionales especializadas en esta área. La selectividad alimentaria no cuenta con
una formación formal en nutrición, por lo que se adquiere principalmente en el campo. Estas
instancias son claves, porque permiten transmitir estrategias que han surgido desde la
experiencia y que apuntan a enseñar a los niños a comer”.
Desde la mirada estudiantil, Anita Ruiz, alumna de quinto año, valoró la pertinencia del tema,
“Es un momento importante porque no se aborda con frecuencia durante la carrera. Nos
ayuda a prepararnos mejor como futuras profesionales. He tenido experiencias cercanas en
prácticas y me interesa mucho el tema, sobre todo porque la selectividad alimentaria puede
también presentarse en niños sin autismo”.
Taller práctico
La jornada continuó en el Laboratorio de Técnicas Dietéticas donde se desarrolló el taller
práctico enfocado en egresados y también guiado por la nutricionista Vania Jara. La actividad
permitió aplicar las estrategias vistas anteriormente mediante el análisis de cuatro casos
clínicos.
“El taller consiste en demostrar casos reales y aplicar estrategias simples, pero altamente
efectivas para la integración de alimentos”, explicó Jara. “En la vida real los casos son
complejos, pero la simpleza de la técnica es clave. Con acciones muy pequeñas podemos lograr
cambios importantes”.
Felipe Rivera, egresado de Nutrición y Dietética, destacó el aporte formativo. “Preparábamos
alimentos para niños con alta selectividad alimentaria. Por ejemplo, trabajamos con casos que
no toleraban texturas sólidas y elaboramos una papilla, y en otro preparamos un pan de
zanahoria debido a la selectividad por colores. Estas temáticas casi no se abordan en la malla
oficial, por eso es una oportunidad muy gratificante seguir capacitándonos”.
Por su parte, Ingrid Carreño, también egresada, señaló que “fue una instancia didáctica y muy
satisfactoria. Aprendimos nuevas preparaciones, compartimos experiencias y profundizamos
en un tema que se ve poco durante la carrera. Elaboramos gomitas de fruta con gelatina y
palitos de garbanzo con salsa de yogurt. Estas oportunidades que ofrece la Universidad son
totalmente recomendadas”.