
…La vanguardia de Chile formamos
nobles hijos de Tarapacá
en nuestro árido suelo glorioso
las riquezas ocultas están.
Preparamos en nuestro Liceo
legionarios que irán a luchar
porque sea este Chile querido
el orgullo de América Austral.
Así consignan unas estrofas del himno del Liceo de Hombres de Iquique que han hecho eco en la
formación de muchos ex alumnos de la región y hoy fieles representantes del puerto heroico en las más
diversas profesiones a lo largo del país y del extranjero. Entre ellos, destaca Pedro Marco Antonio
Sariego Pastén, un eximio ingeniero mecánico, profesor de la Universidad Federico Santa María de
Valparaíso, UTFSM, y otrora seremi de Obras Públicas por la V Región.
La irrupción del «sansano» Sariego a la postulación de un cupo al Senado por la Quinta Región de
Valparaíso no pasó inadvertida para quienes fueron sus profesores y compañeros de aulas entre los
años 1974 al 1977. De hecho, durante el encuentro en el nortino puerto por la conmemoración del
centésimo trigésimo primer aniversario del Liceo de Hombres y los 40 años de egreso de la generación
del académico Sariego, se recordó su trayectoria y se le valoró sus capacidades innatas para
convertirse en un excelente senador de la República.
Señalaron que el desafío de Sariego Pastén por ocupar un asiento en el Parlamento Nacional les
resultaba todo un orgullo y privilegio para el grupo de vanguardistas iquiqueños de la generación del 77.
«Sabemos que no sólo servirá a la Quinta Región, sino también al país. El saber que un compañero de
curso de hace más de cuatro décadas se postula hoy a ocupar un sitial en el Congreso de nuestro país,
es la confirmación que nuestro glorioso Liceo de Hombres de Iquique nos entregó las herramientas y
sabiduría necesarias para formarnos como personas de bien y profesionales de excelencia», afirmó el
ingeniero eléctrico Roberto Vallejos.
En lo íntimo, Vallejos dijo que tuvo la oportunidad de compartir con Pedro Sariego los primeros
lugares del curso en la secundaria. «Con él mantuve una amistad sana y participativa, compartí en el
coro del Liceo y en los campeonatos de ajedrez, donde Pedro era buenísimo», aseguró.
Del mismo modo, se refirió el électrico automotriz, Víctor Silva, quien recordó el excelente pasado
académico de Sariego. «Él brilló con luces propias y tuvo las máximas notas en su estadía en la
enseñanza secundaria». El reto que persigue hoy en la política -afirmó Silva- es parte de un eslabón
más en su etapa de crecimiento como persona. «Creo que puede llegar muy en alto con su probada
habilidad y la experiencia adquirida a través de los años formando estudiantes y sirviendo en un sector
del Servicio Público», añadió.
En tanto, Zenón Pérez, ingeniero Químico, enfatizó que es un orgullo tener a un hermano, un amigo,
en esta instancia de poder servir al país. Pedro, dijo, «tendrá mi total apoyo. Él es una persona tenaz y
perseverante, que con esfuerzo alcanza lo imposible. Todo lo que ha logrado en la vida se lo debe a su
inquebrantable personalidad e inteligencia, más al apoyo de toda su familia». Esa cualidad descrita,
precisó Pérez, lo puede beneficiar mucho en este nuevo desafío que está emprendiendo.
Por su parte, Miguel Zamora, ingeniero Metalúrgico, indicó que Sariego es una persona muy erudita
y que este reto en la esfera de la política es como un sueño que él también quisiera vivir. «Este
emprendimiento por llegar al Parlamento es una nueva oportunidad para que Sariego siga entregando lo
mejor de él al servicio de la comunidad. Tiene el perfil para ese cargo», afirmó Zamora.
Asimismo, Rafael Godoy, microempresario y también compañero de liceo, se mostró emocionado por
los logros alcanzados por el ingeniero Sariego. «Es una gran persona y los éxitos no lo han nublado, y la
prueba de ello es que él ha seguido compartiendo con nuestro grupo liceano a pesar de los años y la
distancia». Además, reiteró que se sentía muy contento y le deseó mucha suerte en la lucha por un
puesto en el Senado. «Tiene buenas ideas y creo que sería un real aporte para Valparaíso y el país»,
finalizó Godoy.
En el mismo sentido, Marco Fasciani, de profesión kinesiólogo y un gran deportista en la década del
70, quien también formó parte de la generación del 77, rescató la calidad de persona de Sariego cuando
estudiaba y los logros alcanzados por él a través de los años en el ámbito universitario y público.
«Sinceramente, para mí es un motivo de gran orgullo que uno de los nuestros se postule a senador de
la República. No cualquiera está capacitado para tomar dicha decisión, ya que hay que tener mucho
conocimiento en los diferentes medios, como político, social y económico, entre otros», agregó Fasciani.
«Espero que le vaya muy bien en su candidatura y que tenga un buen cometido como senador en
beneficio de la región a la que postula, y del resto del país», afirmó.
Al respecto, Mario Godoy, profesor de Estado en Inglés que ejerce su profesión en el extranjero
(Washington, USA) y que se encuentra de visita en la tierra que compartió con la Generación del 77,
exaltó los logros alcanzado por Sariego y reiteró que es una satisfacción y un orgullo tremendo para
quienes conocieron y compartieron con Pedro Sariego. “Era un compañero de curso, becado
presidencial y uno de los primeros del país en alcanzar ese privilegio». Todos los frutos académicos y
profesionales que ha tenido Sariego a lo largo de su vida, insistió Godoy, “no hacen más que demostrar
su capacidad intelectual y el liderazgo innato que posee». Puntualizó que este emprendimiento de
Sariego en la política nacional es una oportunidad clara para poner a los mejores hombres al servicio
del país y más aún cuando hay que «renovar caras, y no más de lo mismo». «Creo que Pedro es una de
las personas indicadas y sería una alegría para todos nosotros tenerlo ocupando un sillón en el
Senado», acotó el profesor Godoy.
Asimismo, sus compañeros de secundaria Máximo Jorquera, (excarabinero), Horacio Izaza (piloto
aeronáutico) y Rodolfo Zuleta (profesional de seguridad) coincidieron en que el éxito y proyección de
Pedro Sariego en el área profesional ya era avizorado por quienes tuvieron la dicha de compartir con él
durante su vida juvenil. No por casualidad, señalaron, «sus altas notas en las diferentes pruebas en la
enseñanza media, sumado al liderazgo en la directiva de jefe de curso y en sus triunfos en el ajedrez,
exhibían la calidad humana e inteligencia aventajada que poseía». Esas virtudes -relataron- «lo
convierten en un digno representante en la arena política, y desde Iquique le auguramos el mayor de los
triunfos».
En esta larga lista de compañeros que compartieron con Sariego Pastén no podían estar ausentes
las palabras de Gustavo Buccioni, profesor jefe del Cuarto “C”, quien se hizo parte también de los
mejores deseos y el mayor de los éxitos en este nuevo desafío que emprende el porteño Sariego. «Me
siento muy orgulloso de los logros alcanzados por muchos de mis exalumnos que se graduaron el año
1977, en especial de Pedro Sariego, quien en ese entonces ya era un estudiante sobresaliente y que a
través de los años fue demostrando con creces su capacidad profesional, tanto en el campo
universitario como en el sector público», aseveró.
Además, Buccioni, dijo que se sentía partícipe de los éxitos de sus exalumnos del 77, con los cuales
aún comparte en encuentros periódicos. «Es un grupo de calidad humana enorme que a pesar de haber
transcurrido más de 40 años no han cambiado en nada. Existe un respeto y una confraternidad
admirable y cada vez que se reúnen dan muestras de una alegría sana envidiable», enfatizó.
Asimismo, el profesor reiteró que «no resulta casual que Pedro Sariego sea producto de esa unidad y
solidaridad grupal de la generación del 77, que hoy día lo tiene posicionado como un gran referente para
seguir cosechando triunfos. Espero que le vaya bien en la postulación a la Cámara Alta, él tiene los
méritos suficientes para ser un gran Senador de la República», finalizó.
Cabe señalar que los recordatorios y calificativos realizados a Sariego Pastén por quienes fueron sus
compañeros de clases y profesores impactaron hondamente en el corazón del sansano mecánico, quien
retribuyó con emocionadas palabras de agradecimiento por la confianza depositada en su persona.
Insistió en seguir manteniendo los encuentros de camaradería con la generación del 77 que tanto bien
le hacen al alma de las personas y que está consciente de realizar una óptima labor en el Congreso
Nacional, que vaya en el engrandecimiento y desarrollo no sólo de Valparaíso, sino también de todas
las regiones del país.



