
Para nadie es un misterio que donde la industria crece, también aumentan los
desechos.
Ya en 1991, Alemania promulgó una Ley que exigió mayor responsabilidad de los
productores respecto al reciclaje. La idea de construir un sistema unitario para toda
Alemania se implementó en 1994 con la formulación de la Ley de Economía Circular y
Residuos que entró en vigor en 1996. Uno de los grandes logros de esta normativa, fue
la casi desaparición total de los viejos vertederos y su reemplazo por plantas de
incineración.
También se creó un sistema de reciclaje que exigió mayor responsabilidad, no sólo de
los consumidores, sino también de los productores. El Duales System Deutschland o
Sistema Dual Alemán, afecta a todos los embalajes de plástico, aluminio o metal que se
recolectan en el saco amarillo. Lo importante es que en los empaques aparezca
impreso el “Punto Verde”, que consta de un círculo con dos flechas en su interior. El
signo indica que no sólo el consumidor al comprar un producto, sino también el
fabricante, está pagando una cuota para que los empaques sean recogidos y
posteriormente reciclados. Así los productores también se hacen responsables del
financiamiento del reciclaje.
Alemania es líder en Europa en cuestión de reciclaje. En comparación con otros países
del mundo, tiene la gran ventaja de que ha promulgado leyes especiales que regulan el
financiamiento de la eliminación o el reciclaje de los residuos, sin que esos fondos
puedan ser destinados a otros fines. De hecho, cada habitante de Alemania paga
alrededor de 50 euros por año por la recolección de desechos.
El sistema de reciclaje germano puede ser útil para otros países en vía de desarrollo.
Gracias a la separación de los residuos, los alemanes han logrado que en el país se
recicle actualmente casi el 70% de la basura doméstica. Ésta, según estadísticas
oficiales, suma 452 kilos por habitante y por año aproximadamente 1,6 kilos por día.
De esa forma, el volumen de desechos que todavía llega a los vertederos o a las
plantas de incineración, es mucho menor.
La creación de distintos organismos encargados del tema, fue clave para mejorar el
sistema de reciclaje.
Un ejemplo de ello es la Federación Alemana de la Industria de Gestión de Residuos,
que representa los intereses de este sector y es el portavoz más grande de Europa de
cara al Estado, al público y a las instituciones de la Unión Europea, permitiendo que la
gestión de residuos se realice en forma profesional y ecológica.
Por otro lado, existe la Federación Alemana de Materias Secundarias y Gestión de
Residuos, que se encarga de los intereses de las empresas de tratamiento de residuos
frente a los poderes legislativo y ejecutivo, así como de cara al público.
Johanna Sternberg
Gerente Comercial de CAMCHAL, Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria.



