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Entre enero y julio del 2019 casi 3 millones de turistas internacionales eligieron Chile como su
destino: una positiva cifra que refleja la importancia que ha adquirido nuestro país en esta área,
una de las pocas que sigue creciendo a nivel global, a pesar de las incertidumbres económicas.
Esta realidad nos presenta un importante desafío. Pues si bien contamos con una envidiable
geografía de paisajes naturales, debemos mejorar los servicios que estamos entregando a los
visitantes, con una formación pertinente a los tiempos actuales y que nos permita competir con
países que tienen una fuerte orientación al turismo. Estamos ante una oportunidad única para
impulsar la empleabilidad y contamos con el apoyo de nuestros bosques ancestrales, el desierto
más árido del mundo, ciudades icono y patrimoniales como Valparaíso y miles de paisajes por
descubrir. Durante los últimos 5 años el turismo ha aportado cerca de un 6% al crecimiento de la
ocupación en Chile y, si hablamos solo de este sector, la cifra aumenta a un 18%. Por otra parte,
actualmente representa casi el 3,4% del PIB directo nacional (y sobre el 10% total), por lo mismo
no es de extrañar que el gobierno tenga como objetivo promover tanto el turismo interno, como
el turismo sustentable de acá al 2022, lo que generaría cientos de puestos de trabajo a lo largo de
todo Chile restaurando el dinamismo que ya tuvo su primer indicio en enero 2018 cuando la
industria ocupó la cifra histórica de 357 mil personas.
En este sentido para apoyar esta promoción es clave la vinculación entre el trabajo y formación, la
que debe evolucionar, pues nuestros futuros profesionales deben ubicarse a la vanguardia de los
conocimientos, debido a las múltiples áreas de desarrollo que enfrenta el turismo actualmente, las
que han reflejado un explosivo crecimiento en sectores como la viticultura, el turismo aventura y
el senderismo, solo por mencionar algunos.
Esta relación entre la formación y el trabajo necesariamente debe generarse bajo una alianza
entre la academia, el gobierno, los emprendimientos y cada trabajador, ya que así se asegura una
relación positiva, no sólo en la empleabilidad del país, sino también en la difusión de todas
nuestras riquezas: cultura, geografía y sociedad que nos representan como país a los ojos del
mundo.

Por: Fernando de La Fuente, Director de Gastronomía, Hotelería y Turismo en AIEP.