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Acción responde a una iniciativa adjudicada en convocatoria de
CORFO, MinCiencia y CONAF para elaborar tecnología de medición e
información que contribuya a la toma decisiones en la conservación
de estos espacios.

Los humedales son los sumideros de carbono más efectivos del planeta y juegan
un papel relevante en la adaptación al cambio climático y la mitigación de éste.
Por tal razón, su protección y gestión sostenible son imprescindibles.
En el marco del “Reto de innovación de interés público KO-UMA-YAKU, Monitoreo
de Humedales”, convocado a principios de año por CORFO, MinCiencia y CONAF,
la firma chilena WOLKE, junto a la Universidad de Playa Ancha (UPLA) y la
empresa de diseño industrial STOUT, presentaron el prototipo creado para
monitorear y detectar alteraciones en los humedales.
La presentación del proyecto adjudicado “Musux: Adquisición de datos y
monitoreo sustentable en humedales con bajo impacto con el entorno” se realizó
en el auditorio del Edificio de Ciencias e Ingeniería de la UPLA, donde se
entregaron detalles del diseño, construcción y funcionamiento del instrumento,
para luego probar su uso en el Humedal El Criquet de Valparaíso.
“Hoy tenemos los primeros prototipos ya funcionales, y ahora lo que
hay que hacer es confrontar este tipo de instrumentos en ambientes
reales. Desde las telecomunicaciones o la telemetría lo más probable es
que tengamos la capacidad de medición, pero ¿qué pasa cuando esté en
un entorno real con aves o bioflora subacuática que van a interactuar
con oleajes y cambios de temperatura? Con estos dispositivos
seguramente van a aparecer oportunidades o necesidades de mejora”,
comentó el gerente de Capacidades Tecnológicas Corfo, Fernando Hentzschel.
Musux es una boya con alta capacidad de acopiar datos, los que puede
transmitir a un servidor central de almacenamiento o ser descargados
localmente en dispositivos móviles, aportando en la tarea del cuidado de
humedales
El gerente de Desarrollo de Wolke, José Luis Valenzuela, comentó que “nuestro
equipo es una boya que opera autónomamente por un año, tiempo
durante el cual mide periódicamente el estado del humedal. Luego esta
información la transmite a un servidor, donde los datos son
almacenados y desplegados en una plataforma web, y con ellos se
pueden tomar decisiones orientadas al cuidado y conservación del
humedal donde se instaló el equipo”.
La experiencia por más de 15 años en estudios de calidad de agua efectuados en
humedales por la Dra. Cecilia Rivera, académica de la Facultad de Ciencias
Naturales y Exactas de la UPLA, fue fundamental para el diseño de la
herramienta, la cual fue intercalibrada en el Laboratorio de Investigación de
Química Ambiental que dirige, con la colaboración del HUB Ambiental.
En dicho espacio pusieron a prueba el prototipo para que fuera capaz de medir,
autónomamente, variables fisicoquímicas del agua como temperatura, PH,
conductividad, profundidad y oxígeno disuelto.
“Éste es el primer proyecto de innovación en el que participo. Nos
complementamos muy bien los tres grupos. Uno tiene que ver con la
parte electrónica, otro con la experiencia en humedales y el otro tiene
que ver con el material”, sostuvo la doctora Rivera.

GESTIÓN DE INFORMACIÓN

Para el jefe de la sección de Monitoreo e Información del Sistema Nacional de
Áreas Silvestres Protegidas del Estado Diego Valencia, es vital contar con
información precisa para poder hacer gestión en dichas zonas, identificar de
manera oportuna riesgos de corto y largo plazo, y tomar decisiones de manejo.
Además, explicó Valencia, “este reto de innovación que busca proponer una
solución costo-eficiente, no tan solo le va a servir a CONAF sino que también,
por ejemplo, le puede interesar a una comunidad en África para medir su calidad
de agua”.
En el país fueron 4 los proyectos que se encuentran ejecutándose en la primera
fase de funcionalidad de los prototipos. En la segunda etapa, los equipos
seguirán perfeccionando sus instrumentos y elegirán un humedal. En el caso de
la Región de Valparaíso, será el Santuario de la Naturaleza Laguna El Peral,
donde durante 30 días continuos harán mediciones. En la tercera fase, y ya una
vez validadas las herramientas diseñadas, se elegirán los sistemas de monitoreo
que finalmente se instalarán en 6 humedales del SNASPE.