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El avalúo de los productos fue cercano a los $300 millones, donde venían cargadores con certificación SEC adulterada.

 Adunas de San Antonio incautó cargadores, audífonos, conectores y controles para videojuegos falsos que pretendían ingresar al país provenientes desde China. El avalúo de los artículos bordeó los $300 millones, siendo foco de preocupación para las autoridades los más de mil cargadores que venían con códigos de seguridad adulterados de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).

El hallazgo se produjo porque a los fiscalizadores les llamó la atención el monto de la factura comercial, muy inferior a la cantidad y monto de los artículos que se estaban declarando. Carlos Mondaca, gerente de Asuntos Públicos de Puerto San Antonio, señaló que “hubo un trabajo de análisis sobre la declaración de la mercancía que permitió realizar una fiscalización con estos resultados. Esto, porque es imposible abrir todos los contenedores que llegan por año al puerto. Por ejemplo, un control de Play Station que en el mercado supera los 40 mil pesos apareció declarado por un costo de $2.000”.

Mondaca precisó que “a simple vista se veía que algunos de los artículos incautados eran falsos, pero en otros casos, como los cargadores de celulares, venían con el sello de la SEC. Si tú escaneabas ese código QR podías darte cuenta que llegabas al mismo producto que pretendían internar a Chile, la diferencia es que este era falso”.

“El contar con un producto no homologado puede ocurrir un problema eléctrico en una instalación domiciliaria, con el riesgo incluso de generar hasta un incendio”, agregó el gerente de Asuntos Públicos de Puerto San Antonio.

Por su parte Silvia Mack, administradora de Aduanas de San Antonio, aseguró que ninguno de los productos incautados tenía la aprobación de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, pese a que es un requisito necesario para ingresar legalmente a Chile.

Ante esto, la administradora de Aduanas de San Antonio afirmó que presentarán una querella contra la importadora a la que supuestamente iban destinados estos productos, indicando que representa un contrabando. Además, aclaró que al ser artículos falsos, generan perjuicio tributario al poder ser adquiridos a un precio menor de su costo establecido, exponiendo a los clientes a cortocircuitos en sus casas.