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En relación a la advertencia que el Presidente Sebastián Piñera hizo a las farmacias que no
cumplan con las medidas anunciadas en la Política Nacional de Medicamentos, las Farmacias
Independientes se ven en la obligación de declarar lo siguiente a la opinión pública:
Con amenazas, mala información, hostigamiento y cierres de farmacias, no veremos una
reducción del precio de los medicamentos, porque el pilar de la política de disminución del
Gasto de bolsillo del Gobierno está mal diseñada y no pone el foco donde corresponde. El
presidente ha equivocado su discurso, culpabilizando a las farmacias de una serie de
problemas de este mercado que son en realidad problemas de política nacional y de
discriminación de precios de los productores.
El sector independiente siempre ha tenido a disposición de sus clientes los medicamentos más
convenientes, pero vemos con desazón que el gobierno insiste en medidas que no solucionan
el problema de precio ni de acceso. Enumeramos las siguientes:
1.- Los costos de la bioequivalencia en el precio y stock de genéricos.
La obligación que las farmacias dispongan del petitorio mínimo, stock de medicamentos
bioequivalentes por principio activo para garantizar intercambiabilidad, no es sinónimo de
menores precios. Por el contrario, la bioequivalencia asume que el precio de los genéricos
bioequivalentes es superior al de los genéricos pero inferior al precio de los productos éticos de
receta dura.
El bioequivalente compite con el medicamento de receta, que es el que realmente afecta el
gasto de bolsillo de los chilenos, porque es intercambiable por él, no por un genérico. Por ende,
los bioequivalentes jamás lograrán bajar el precio de los genéricos, lo que la autoridad
confunde y mal informa.
Además, si se insiste en el actual diseño de la política de bioequivalencia, es muy probable que
una serie de medicamentos dejen de estar disponibles en el mercado, pues a los laboratorios
productores no les interesará producirlos. Es preocupante que por esta razón Chile ya esté
viviendo uno de los más graves desabastecimientos en una extensa lista de medicamentos
genéricos por quiebre de stock.
2.- Licitación de medicamentos por parte de Fonasa concentra el mercado.
Sus bases merecen serias y fundadas objeciones. El petitorio exigible está compuesto, en su
mayoría, por medicamentos originales de marca o innovadores. Estos son los medicamentos
más caros del mercado, no solo para el consumidor final sino también para las farmacias que
los adquieren a los laboratorios productores.
Sólo las grandes cadenas pueden negociar descuentos por volumen con escalas inalcanzables
para las pequeñas cadenas o distribuidoras menores. Este es el principal obstáculo que deja
fuera del mercado y de cualquier licitación a las farmacias independientes.
Esta medida más parece proteger los intereses de las marcas de los laboratorios frente a la
eventual aprobación de la prescripción por DCI en el proyecto de Ley Fármacos II, y a la que se
han opuesto férreamente.
3.- Fraccionamiento de medicamentos no debiera ser función de las farmacias.
Si esta función se deposita en las farmacias, en la mayoría de los casos sólo aumentaría el
valor de la compra en vez de disminuirlo, pues requiere infraestructura y personal
especialmente dedicado a esta tarea, además de una manipulación que tiene costos, porque
implica un riesgo que incluso ha generado muertes. Es una práctica compleja que por décadas
ha realizado el sector público en farmacias de hospitales, donde los errores en la entrega de
los medicamentos fraccionados pueden tener un desenlace fatal.

Sería bastante más lógico y eficiente regularlo a nivel de producción, a fin que el laboratorio
productor modifique el registro sanitario y compatibilice el número de pastillas a las que
realmente dispensa en su terapia el médico tratante. Es decir, debe impulsarse el
fraccionamiento en origen y no en farmacia.
4.- Venta on line de medicamentos y OTC fuera de las farmacias.
Vía decreto presidencial no se puede vender la dispensación farmacéutica a entes no
regulados sanitariamente como lo son Walmart, o Amazon. La venta de fármacos debe
enmarcarse en una política de salud que conlleve protección del medicamento, al consumidor,
siendo consecuente con las normativas que rigen a las farmacias en la actualidad y las que se
están discutiendo en el Congreso, conforme las directrices de la OMS y la OPS.
Farmacias Independientes reitera su compromiso con sus pacientes; su total disposición a dar
cumplimiento a la normativa vigente, garantizando acceso a medicamentos a bajos precios. Así
como a defender los derechos de miles de pymes y sus trabajadores frente a medidas que
perjudican al sector y a sus usuarios y una campaña mediática del gobierno que lamentamos
profundamente, pues en nada ayuda a mejorar la salud de los chilenos.

Héctor Rojas, Presidente de Farmacias Independientes AFFI Chile