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Esto gracias a que participaron de interesantes capacitaciones en que crearon
sistemas que reutilizan las aguas grises para regar o generar sus propios cultivos.
Romina Pinto es dirigente de la Comunidad de La Vega en Olmué y tras haber
participado del proyecto “Valorando el agua de mi tierra”, de la ONG “Acción
Intercultural”, aprendió cómo optimizar el uso de este vital elemento. Pero no
solamente adquirió los conocimientos, sino también aplicó lo aprendido y creó en
su propia casa, que comparte con su pareja, un sistema de reutilización de aguas
grises, además de practicar la técnica de cultivo conocida como permacultura,
logrando sembrar y próximamente producir diversos vegetales para su hogar.
“Fue un proceso bastante enriquecedor. En mi casa hicimos el ciclo de las aguas
grises, que ahora nos permite tener un sistema de riego para nuestros árboles
frutales, entonces reutilizamos todas estas aguas de la casa y luego regamos con
ellas. También estoy haciendo permacultura, hicimos un espiral de cultivos
pequeños para una familia. Y aprendí a construir baños secos, que aún no lo he
hecho, pero sí pretendo hacerlo en el futuro. Estamos muy contentos y
agradecidos”, expresó Romina Pinto.
Esta vecina de La Vega es parte del grupo de 12 dirigentes sociales que fueron
parte de esta iniciativa, financiada por el Fondo de Protección Ambiental (FPA) del
Ministerio de Medio Ambiente. Tras una evaluación realizada por el equipo de la
“Acción Intercultural”, posteriormente participaron de una actividad en que
buscaron un espacio donde aún existe un cauce natural de agua, en la misma
localidad. Allí realizaron una conmovedora ceremonia, oportunidad en que
agradecieron a la Madre Tierra por sus regalos cotidianos, como también se
desarrolló la respectiva certificación.
Sobre este proceso, la presidenta de la ONG “Acción Intercultural”, Marcela
Cajigal, afirmó que “nos sentimos muy satisfechos y felices con el resultado de las
evaluaciones. Hemos visto como cada participante ha interiorizado lo aprendido y
en su gran mayoría ya han implementado sistemas de eficiencia hídrica en sus
hogares, como baños secos, acopios de agua lluvia, huertas familiares de riego
eficiente y sistemas de biofiltros para reciclar las aguas grises en sus casas”.
Cabe recordar que en este proyecto también participaron estudiantes y profesores
de Escuela Los Bellotos de La Vega, quienes fueron parte de dos jornadas de
capacitación en dicho establecimiento, en uso eficiente del agua a partir del Centro
Demostrativo implementado en el recinto escolar. Además, se llevó a cabo un
conversatorio sobre sistemas de ahorro de agua, explicándose cómo funcionan
cada uno de ellos, junto con una actividad de plantación de especies medicinales.

Entre los meses de octubre y noviembre se desarrollará la última etapa de este
proyecto, donde los participantes enseñarán lo aprendido a sus vecinos, con el fin
generar en la comunidad una conciencia del uso eficiente de agua, algo muy
necesario en los tiempos actuales de sequía.