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En el verano las personas acostumbran a divertirse más al aire libre. Playas, parques y locales abiertos son los destinos favoritos para quienes quieren salir de la rutina y aprovechar las horas de diversión.

Es precisamente en esta época que las personas deben tener más cuidado con la protección solar, ya que a mayor exposición al sol, más posibilidades existen de una pérdida excesiva de agua y envejecimiento precoz de la piel.

Según la dermatóloga de Natura, Dra. Raquel Toyota, el sol es uno de los grandes responsables del resecamiento de la piel, debido a que el calor proveniente de la radiación solar promueve la evaporación del agua de la piel. “La capa más externa de la piel contiene aproximadamente de 10% a 20% de agua y su grado de hidratación depende del equilibrio entre el agua suministrada al cuerpo, por ingestión o por aplicación directa, y el agua perdida por evaporación”, explica.

Para hacer frente a este problema, el uso filtro solar es uno de los consejos más importantes.

Debe ser aplicado diariamente en todas las áreas expuestas al sol 30 minutos antes de la exposición solar. Es fundamental también volver a aplicar luego de salir del agua, de usar la toalla y en el caso de sudoración excesiva.

De acuerdo con la Dra. Raquel, la cantidad aplicada también es determinante. “Un hombre adulto debe usar en todo el cuerpo y rostro aproximadamente 30g. No debemos olvidar proteger áreas sensibles como labios y orejas. Para los labios está indicada la utilización de un protector labial”.

Es importante, además, utilizar un fotoprotector en los días nublados, ya que a pesar de que el sol esté cubierto, aproximadamente el 90% de la radiación ultravioleta llega a la superficie de la Tierra. De igual manera, es una buena opción utilizar barreras físicas de protección, como gorras, sombreros, gafas de sol, camisetas, etc. y evitar exponerse al sol en los horarios en que la radiación ultravioleta es más intensa, entre las 11 y las 16 horas.

Según la dermatóloga de Natura, es recomendable que después de la exposición al sol, la persona evite tomar baños muy calientes y largos, ya que esto contribuirá a una mayor resequedad. El jabón debe ser suave para no agredir la piel, y se debe evitar restregar demasiado la piel con una esponja, porque contribuye a la eliminación del manto hidropídico, dejando la piel aún más reseca. Además de eso, es fundamental ingerir bastante líquido para reponer el agua evaporada de la piel, así como también para una hidratación constante.