En el marco de la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de los Antimicrobianos que lidera la OPS, el médico advirtió que nos estamos quedando sin arsenal farmacológico para infecciones.

El creciente aumento de la resistencia de distintos tipos de microbios a los fármacos actualmente disponibles para su tratamiento es un problema de salud pública a nivel mundial que preocupa a los especialistas, por tal motivo, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), lidera la campaña de la Semana Mundial de Concientización sobre el Uso de los Antimicrobianos y, desde luego, el Hospital Carlos van Buren también se hizo parte de la iniciativa.

En ese contexto, el médico internista e infectólogo del Hospital Carlos van Buren, Dr. Alejandro Kral se sumó al llamado mundial para tomar conciencia de este problema y comenzar a hacer un uso responsable de los fármacos antimicrobianos como antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, entre otros.

El Dr. Alejandro Kral señaló que “la Organización Panamericana de la Salud conmemoró una semana, entre el 18 y 24 noviembre de este año, para relevar la importancia de tomar conciencia sobre la resistencia agentes infecciosos a los antimicrobianos, muchas veces no lo notamos porque son fármacos que no producen un impacto en el corto plazo pero sabemos que no nos queda mucho arsenal farmacológico para enfrentar la resistencia, que es un problema de salud pública a nivel mundial, de hecho, se estima que de aquí al 2050, la resistencia antimicrobiana va a ser una de las principales causas de muerte, si no tomamos medidas concretas ahora, no vamos a tener con qué arsenal enfrentar estos agentes que desde hace muchos años se han ido desarrollando”.

El médico explicó que el aumento de la resistencia de los microbios a los fármacos se produce tanto a nivel individual como colectivo por causas como la automedicación o su uso incorrecto, en ese sentido, el facultativo dijo que “la resistencia se da tanto a nivel individual, cuando yo tomo o hago mal uso de un fármaco, como la que se puede desarrollar a nivel poblacional, considerando toda la globalización que hoy día existe, esta resistencia que se desarrolla se va traspasando no solamente en mi comunidad, sino que incluso en otros países”.

En la misma dirección, el infectólogo explicó que “como selección natural se va generando una población de agentes infecciosos que se hace más resistente a la oferta o las fórmulas farmacológicas, por ejemplo, si un paciente tiene una infección, por supuesto que hay que tratarlo pero si no tiene claro que tiene o se auto medica o no tiene indicación médica o usa un fármaco para una infección viral cuando lo que necesita es un fármaco para una infección bacteriana, todos esos elementos van generando que poco a poco se vaya desarrollando con mayor facilidad la resistencia a los antimicrobianos y este fenómeno se da mucho en centros hospitalarios grandes porque es donde más se utilizan”.

El Dr. Kral recordó que “previo a los inicios de la década de los 2000, lamentablemente las personas podían comprar fármacos antibióticos en la farmacia sin ninguna orden médica, afortunadamente eso se cambió hace unos años atrás y fue un gran paso, porque la automedicación es un fenómeno que sigue existiendo, muchas veces se venden fármacos o antibióticos en las ferias o en cualquier sitio y así las personas se auto medican o le pide a alguien que le recomiende usar antibióticos sin, insisto, entender lo problemático que puede ser el automedicarse o el tomar fármacos sin ninguna indicación médica”.

Programa PROA

Para hacer frente al preocupante fenómeno, el Hospital Carlos van Buren comenzó a implementar el Programa de Optimización de Uso de los Antibióticos (PROA) del Ministerio de Salud y, en esa orientación, el Dr. Alejandro Kral sostuvo que “el PROA tiene que ver con todas aquellas estrategias que vienen a tratar de corregir u optimizar la terapia, no solamente con resistencia, también con duración y dosificación adecuada y con evitar fármacos que pueden producir ciertos efectos secundarios. Finalmente, todo se engloba en que tenemos que utilizar los fármacos de una manera correcta”.

En el caso del van Buren está conformado por un equipo transversal de médicos, químicos farmacéuticos, personal de Laboratorio Clínico y de Control y Prevención de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS).