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El entorno hospitalario es tradicionalmente implacable e imprevisible. Durante la pandemia,
estas características alcanzaron niveles inimaginables. El desborde de pacientes llenando las
UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) dejó de manifiesto no sólo la necesidad de contar con
recursos e insumos médicos suficientes, sino que también encendió las alarmas frente a
problemas de la operación como falta de coordinación, comunicación ineficiente, y
protocolos de seguridad incipientes; factores que a su vez revelaron que la tecnología no
había sido privilegiada lo suficiente en pro de una operación más eficiente y segura.
Para que los profesionales de salud puedan centrarse en su misión, que es brindar una
atención de calidad a los pacientes, los hospitales deben funcionar en su operación de manera
eficiente y brindar condiciones de seguridad óptimas, y es allí donde los sistemas de
comunicación y análisis se han vuelto esenciales.
La tecnología empieza por lo más básico. Una cita o un registro, que precede a todo el proceso,
continúa con la atención y generalmente sigue con exámenes, medicamentos, procedimientos
menores e incluso internacionales. Durante todo este proceso ocurren muchas otras cosas en
un entorno hospitalario más amplio, como la identificación de placas de vehículos en los
estacionamientos de los hospitales, las comunicaciones de voz y vídeo entre las flotas de
transporte y en las ambulancias, la gestión de emergencias y la seguridad, entre otros.
Una encuesta realizada en junio por KPMG muestra cuáles son las tecnologías que los CEO del
sector de salud destacan como las más importantes en cuanto al impacto en la calidad y los
resultados y, en primer lugar, con un 62 %, están los sistemas de apoyo a la toma de
decisiones. El concepto de “hospitales seguros” surge para re imaginar todo el potencial de la
tecnología y aplicarlo de forma inteligente, a partir de la adopción de un ecosistema
‘integrado’ que permita todo este flujo de información en tiempo real, brinde análisis y,
finalmente, facilite una rápida toma de decisiones.
En el caso de los hospitales, el mayor desafío de la integración consiste en la variedad de
sistemas y tecnologías utilizados en la operación. Radios que no se comunican con teléfonos
móviles, imágenes que no se pueden compartir entre diferentes dispositivos, redes opuestas,
fallas de conectividad, extensos tiempos de análisis y, en consecuencia, largos tiempos de
respuesta lo que conlleva a situaciones casi siempre críticas. La información debe fluir donde
se necesita y en tiempo real.
Afortunadamente, la pandemia no detuvo la innovación y lo que antes era un obstáculo se ha
convertido en un puente. A través de la solución Radio Alert los radios digitales hoy pueden
interoperar con soluciones de video, haciendo posible un ecosistema de tecnología realmente
integrado que permite reconocer eventos importantes, anticipar acciones y ayudar a prevenir
situaciones antes de que sucedan.
Con la pandemia, las soluciones inteligentes de vídeo se han vuelto aún más necesarias, con
nuevas capacidades para detectar aglomeraciones y altas temperaturas corporales, por
ejemplo. De modo que, si una cámara realiza una detección, tiene que haber medios de
análisis que combinen esos datos, medios que reporten la información ya procesada de forma
inteligente y medios que actúen para notificar a los equipos y solucionar el problema, si es que
lo hay. En otras palabras, todo tiene que estar bien coordinado.

La integración de las tecnologías también aporta beneficios predictivos, lo que significa una
mayor seguridad para garantizar que se gestionen de manera rápida los problemas, desde los
más sencillos hasta los más complejos, antes de que se conviertan en incidentes.
La combinación de la interoperabilidad de los sistemas y las redes, la integración de
dispositivos de voz, soluciones de vídeo y analítica y un software de centro de comando y
control han creado un ecosistema capaz de satisfacer las necesidades del sector de la salud en
su totalidad. Todo esto genera una mejor experiencia dentro del Hospital que se traduce en
una operación eficiente, logística confiable, mayor seguridad y protección para los pacientes y
personal de salud.
Ahora más que nunca, es necesario llevar los hospitales al siguiente nivel, maximizar los
recursos para tratar a tantos pacientes como sea posible mientras se preserva la calidad de la
atención. El ecosistema de tecnologías bajo el concepto de “Hospitales Seguros” proporciona
la seguridad física y la eficiencia operativa necesarias para garantizar una atención de calidad y
la satisfacción de los pacientes y las familias. Aplicar este concepto hoy es posible, es cuestión
de atender el llamado y estar mejor preparados para la siguiente emergencia.

Por Dario Restrepo, Experto en innovación en seguridad para Empresas para América Latina de Motorola Solutions