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En el país, dos mujeres al día fallecen por cáncer cérvico uterino:

Para el doctor Arturo Espinoza uno de los grupos más afectados por este tipo de cáncer son las mujeres entre los 40 y 55 años. Por ello, es relevante efectuar un diagnóstico oportuno, con pruebas de calidad para obtener mayor seguridad en los resultados.

Prevenir el cáncer de cuello uterino debe ser una prioridad si se considera que en Chile dos mujeres al día fallecen por esta causa. Una tarea difícil, principalmente en el contexto de pandemia que se vive desde el año pasado en que las consultas a los especialistas y los procedimientos de exámenes se postergaron como medida preventiva frente al virus SARS CoV-2.

En el marco de la conmemoración del Mes de la Prevención del Cáncer Cérvico Uterino, el doctor Arturo Espinoza, anatomopatólogo y director de Laboratorio Citolab, afirmó que “debido a la pandemia se cree que la postergación de las consultas y procedimientos médicos incidirán en un aumento de los casos de cáncer, al no detectar a tiempo las lesiones en su etapa pre-cancerosa. Esto afectará con mayor grado al cáncer cérvico uterino, por ser uno de los cánceres que tiene un programa nacional de detección precoz. Así, estimamos que habrá una mayor incidencia en estos casos cuando se analice lo ocurrido en 2020, en comparación con 2019, a consecuencia de la postergación de los exámenes de Papanicolaou que debieron realizarse el año pasado”.

A modo de ejemplo, en junio de 2020 en Citolab se procesaron 3.300 exámenes, mientras que la media son 10.000 exámenes. Afortunadamente, dijo el especialista, ha habido cierta recuperación ya que en febrero de 2021 la cifra llegó a 13 mil, pero las nuevas medidas de cuarentena pueden impactar esta recuperación.

El cáncer cérvico uterino es la presencia de células cancerosas en los tejidos del cuello uterino, las que crecen lentamente sin causar mayores molestias que puedan alertar de la enfermedad. El virus del papiloma humano (VPH) es el principal causante de esta patología. Aproximadamente un 80% de todas la mujeres tendrán una infección por Virus Papiloma Humano alguna vez en la vida y se estima que entre el 20% y el 30% de las mujeres menores de 30 años portan el virus.

“El diagnóstico oportuno del VPH permite disminuir el riesgo de desarrollo de cáncer cérvico uterino y se ha visto que la detección de VPH en etapas tempranas permite tomar medidas que disminuyen el riesgo de generar este cáncer o bien, detectarlo de manera precoz de tal forma que llegue a la etapa invasiva”, manifestó el doctor Espinoza.

Detección oportuna y seguridad en resultados

El especialista advirtió que uno de los grupos más afectados por este tipo de cáncer son las mujeres entre los 40 y 55 años, que pueden estar en plena etapa laboral y con hijos en fase escolar. Por ello, precisó que es relevante efectuar un diagnóstico oportuno, con costos adecuados y pruebas de calidad para obtener mayor seguridad en los resultados.

Actualmente, hay dos métodos de prueba que permiten el tamizaje del cáncer de cuello uterino en el país, el examen ginecológico se realiza de la misma manera y las células recogidas en la toma de muestra se envían a un laboratorio para su análisis bajo el microscopio. La más habitual es la prueba del Papanicolaou (PAP) que se puede realizar gratuitamente en el sector público cada tres años a mujeres entre 25 y 64 años. El resultado puede tardar algunos días.

Una segunda opción que se ha implementado es la tipificación viral, que es una técnica que detecta el Virus del Papiloma Humano (VPH), porque es necesario la presencia (infección) por este virus para desarrollar el cáncer cérvico uterino. De esa manera, su detección permite adelantarse al desarrollo de este tipo de cáncer, porque usualmente el VPH tarda entre 10 y 15 años en desarrollar el cáncer invasor.

La Sociedad Americana Contra el Cáncer recomienda que las mujeres entre los 25 y los 65 años se realicen esta prueba primaria del VPH cada 5 años. En Chile, durante los últimos años se ha comenzado a implementar este tipo de metodologías, donde la detección de VPH se utiliza como test primario o en conjunto con el papanicolaou. Una ventaja de este tipo de técnicas es que los resultados se obtienen en un par de horas.

“Adhiero a las recomendaciones de la Sociedad Americana Contra el Cáncer para la pesquisa de este tipo de patología. Considerando las estadísticas del país, es relevante fomentar el screening mediante técnicas avanzadas y modernas, como es la tipificación viral que entrega mayor especificidad entre los subgrupos virales y tiene una sensibilidad de más del 90%. Hemos visto que el PAP, si bien es una técnica masificada y aplicada hace mucho tiempo, detecta sólo el 50% de los casos, con distintos factores que hacen que su sensibilidad no sea siempre la mejor. Por eso, es necesario la implementación de nuevas técnicas que nos permitan tener mejores resultados y, así, disminuir la cantidad de mujeres afectadas por esta patología”, precisó el especialista.

El doctor Espinoza agregó que “sería ideal que a nivel nacional pudiéramos cumplir en un par de años con la estrategia 90, 70, 90 de la OMS: donde el 90% de las mujeres al llegar a los 15 años hayan sido vacunadas, el 70% de las mujeres menores de 35 años se hayan realizado su examen de VPH y el 90% de las mujeres haya recibido el correcto tratamiento y atención con respecto a esta enfermedad tan importante”.