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Reflexionar y comprender las diversas necesidades físicas, sociales, psicológicas y espirituales
de las personas que viven con una enfermedad que limita la vida y la de sus familias, fue el
principal objetivo de la actividad de concientización con pacientes y equipos clínicos, realizada
por el Programa de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué.
La actividad de difusión se enmarcó en la celebración del Día Mundial de los Cuidados
Paliativos, fecha celebrada internacionalmente para apoyar el desarrollo de estas atenciones
en todo el mundo, así como visibilizar en la comunidad la importancia de incrementar la
disponibilidad y cobertura de atención de pacientes que requieren cuidados paliativos en el
tratamiento de sus enfermedades.
La encargada del Programa en el Hospital de Quilpué, la kinesióloga Sandra Vera destacó la
mirada que tuvo este año la celebración mundial de los cuidados paliativos como una manera
de sensibilizar a las personas, tanto a quienes toman decisiones sobre el incremento de la
cobertura y calidad de los cuidados, como a la comunidad en su conjunto para exigir el
derecho a recibir dicha atención.
“El Hospital de Quilpué se sumó a esta iniciativa mundial de celebración de los cuidados
paliativos realizando la difusión del programa, integrando a la comunidad, a los funcionarios y
pacientes. La idea fue sumarse al lema de este año ‘mi cuidado, mi derecho’, que busca
resaltar los cuidados paliativos ya no sólo como una necesidad de los pacientes sino como un
derecho. Estamos conscientes que tenemos muchas brechas no solamente en el hospital, sino
que en la región, en el país y en el mundo, pero se está luchando para poder mejorar los
cuidados paliativos globalmente”, expresó.
Actualmente, el Programa de Cuidados Paliativos del Hospital de Quilpué tiene dos aristas de
atención: el alivio del dolor para pacientes con cánceres no progresivos, y pacientes que
ingresan con cáncer progresivo, en etapas más avanzadas o que se encuentran en un proceso
de fin de vida y a quienes se les acompaña desde el ingreso hasta su fallecimiento.
Posteriormente, se apoya psicológicamente a la familia, si lo requieren, en el duelo.
El abordaje de cada caso se realiza a través de un equipo multiprofesional compuesto por tres
médicos, químico farmacéutico, enfermera, nutricionista, asistente social, psicólogo,
kinesiólogo y técnico paramédico, con un alto compromiso con el paciente y su familia,
logrando atender a alrededor de 200 pacientes mensuales.
No obstante, el desafío del país es aumentar el tipo de enfermedades que pueden acceder.
“queremos solicitar a la comunidad que levanten la necesidad y el derecho que ellos tienen de
pedir cuidados paliativos y en forma transversal. Debemos seguir avanzando en la inclusión de
pacientes que tengan otro tipo de enfermedades como neurológicas, respiratorias,
degenerativas, musculoesqueléticas avanzadas, entre otras”, finalizó la kinesióloga encargada
del programa.