En el Día Internacional de la Hipertensión, que se celebra este 17 de mayo, docentes de
la Universidad San Sebastián entregan recomendaciones fundamentales para el control
de esta enfermedad, resaltando el papel crucial de la dieta DASH y el aumento de potasio
en la alimentación para promover la salud cardiovascular y el control de la presión arterial.
Según datos de la Encuesta Nacional de Salud, aproximadamente el 27,6% de la
población chilena, equivalente a cerca de 5 millones de personas, padece de hipertensión,
una condición que conlleva un aumento persistente de la presión arterial y un alto riesgo
de enfermedad cardiovascular y renal. Ante este panorama, la importancia de abordar
esta condición desde una perspectiva nutricional cobra relevancia.
«Hemos concentrado gran parte del esfuerzo en la disminución del sodio para prevenir
esta enfermedad. Sin embargo, nos estamos olvidando de la importancia que tiene el
potasio en nuestra dieta», expresó Jessica Fuentes, directora del Diplomado de Nutrición
Clínica del adulto de la Universidad San Sebastián.
Diversas investigaciones han revelado hallazgos significativos sobre el papel del potasio
en la salud cardiovascular y la presión arterial. El aumento del consumo de potasio se
asocia con una disminución tanto en la presión arterial sistólica como diastólica,
especialmente en personas con hipertensión arterial, según diversos estudios.
Consuelo Díaz, docente del Magíster en Nutrición y Salud Pública de la USS, destaca que
«los efectos beneficiosos en la salud pública del aumento de la ingesta de potasio serían
considerables, dado que el aumento de la presión arterial constituye el principal factor de
riesgo mundial de mortalidad, pues está implicado en el 13% de todas las muertes.»
Es fundamental considerar que el beneficio del potasio no se extiende a personas con
enfermedad renal crónica, para quienes el aumento en la ingesta de potasio no está
indicado y podría resultar contraproducente. Sin embargo, un mayor consumo de potasio
está vinculado a una reducción en la incidencia de accidente cerebrovascular (ictus),
subrayando aún más la importancia de este mineral en la salud cardiovascular.
La Dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) emerge como una estrategia
dietética efectiva para el control de la hipertensión arterial. Esta dieta, centrada en el
consumo de alimentos ricos en potasio y baja en sodio, prioriza alimentos como
legumbres, cereales integrales, frutos secos, frutas y verduras, mientras que limita el
consumo de alimentos ultraprocesados y altos en sodio, como embutidos y conservas.
«Es crucial tener en cuenta que la dieta occidental, caracterizada por su alto contenido en
sodio y bajo en potasio debido al consumo predominante de alimentos ultraprocesados,
puede contrarrestar los efectos beneficiosos del potasio en la presión arterial. Los
alimentos ricos en potasio, como frutas, verduras, legumbres y alimentos integrales, son
esenciales para mantener un equilibrio óptimo en la ingesta de este mineral», explica
Consuelo Díaz.
En opinión de la nutricionista Jessica Fuentes, «una estrategia para incentivar un mayor
consumo de este mineral podría ser incorporar en el etiquetado nutricional un sello verde
que alerte positivamente a la población sobre los alimentos ricos en potasio y sus
beneficios para la salud cardiovascular.»
La inclusión del potasio en el etiquetado nutricional de alimentos podría ser una
herramienta efectiva para promover hábitos alimenticios más saludables y prevenir
enfermedades cardiovasculares.