Análisis de Fundación Terram da cuenta del estado de avance de esta nueva red pública y,
además, muestra la eventual ubicación de las futuras estaciones de monitoreo. La
licitación de la nueva red fue entregada al mismo proveedor de la red actual.
Un total de 14 nuevas estaciones de monitoreo administradas por el Ministerio de Medio
Ambiente, que amplían la cobertura espacial de las estaciones actuales y con énfasis en
establecimientos educacionales, centros de salud y zonas rurales. A esto se suma la creación de
tres estaciones “Super-Sitio”, que contemplen el monitoreo continuo de dióxido de azufre (SO2),
óxidos de nitrógeno (NOx), ozono (O3), monóxido de carbono (CO), sulfuro de hidrógeno (H2S),
Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs), Material Particulado Fino (MP2,5) y Material Particulado
respirable (MP10). Estas son parte de las características de la futura nueva Red de Monitoreo de
Calidad del Aire para las comunas de Quintero, Puchuncaví y Concón (ver Mapa).
“Contar con una red de monitoreo que permita identificar el origen y tipo de los
contaminantes, continúa siendo prioritario para avanzar en mejorar los estándares en Quintero,
Puchuncaví y Concón, y de este modo evitar los graves episodios de intoxicación que por décadas
han sufrido y siguen sufriendo los habitantes de estas comunas”, indicó Flavia Liberona, Directora
Ejecutiva de Fundación Terram, entidad que lleva más de 15 años trabajando en la zona y que
elaboró el informe La negligente realidad de la Bahía de Quintero.
Con el fin de recabar más antecedentes sobre el estado de avance de esta futura red pública,
el Proyecto Justicia Ambiental, Derechos Humanos y Cambio Climático: del abandono de las
comunidades a la política pública con articulación territorial en Chile Central (Proyecto Tayú) de
Fundación Terram, financiado por la Unión Europea, realizó una solicitud de información vía Ley
de Transparencia a la Subsecretaría de Medio Ambiente.
Desde el organismo señalaron que están finalizando la instalación de las casetas -sin
especificar la cantidad de unidades listas o faltantes- y que la licitación pública de operador fue
adjudicada al proveedor SGS Chile Ltda. Sociedad de Control, el mismo operador con contrato
vigente con tres de las cuatro industrias propietarias de 12 de las actuales 14 estaciones de la red.
En efecto, la actual red de Monitoreo de Calidad del Aire se encuentra conformada por 14
estaciones operativas distribuidas entre las comunas de Concón (5), Quintero (5) y Puchuncaví (4).
De éstas, sólo una es propiedad del Ministerio de Medio Ambiente, mientras que, las 13 restantes
son de propiedad o titularidad de empresas e industrias que operan en la Bahía de Quintero:
Codelco Ventanas, AES Andes S.A. (Ex AES Gener S.A.), ENAP Refinerías S.A., GNL Quintero S.A. y
ENEL Chile S.A. Con excepción de las estaciones Loncura en Quintero y Concón MMA, todas son
operadas por la empresa SGS Chile Ltda.
“El hecho de que la nueva red -en actual implementación- será operada por la misma entidad
que maneja una red de monitoreo que ha tenido carencias en la trazabilidad, transparencia y
seguimiento de las emisiones, puede legítimamente levantar suspicacias en la comunidad que,
muy por el contrario, merece certezas”, explica Eliana Chong, Directora del Proyecto Tayú.
Luego de un extenso proceso que comenzó en 2015 al publicarse un decreto que establecía la
zona como saturada o latente, y las intoxicaciones masivas de agosto y septiembre de 2018, el 6
de abril de 2023 se publicó la resolución en el Diario Oficial que determinó un plazo de seis meses
para que se ejecuten las acciones y coordinaciones necesarias para la instalación de las casetas y
se realicen los actos administrativos para la licitación pública de los servicios de equipamiento,
operación y mantenimiento de las estaciones implementadas.
Al respecto, la Directora Ejecutiva de Fundación Terram, señala que “si bien las acciones,
coordinaciones y actos administrativos estipulados en la Resolución se llevaron a cabo en el plazo
fijado, al no existir una fecha límite para cumplir con la instalación de las casetas ni la
implementación de la red, éstas se podrían prolongar por un largo período sin contrapeso, lo cual
considerando los incesantes episodios de intoxicación que aún acontecen con frecuencia en la
zona, refuerzan la necesidad de trabajar con mayor premura en acotar estos tiempos”.
Otro punto relevante a considerar desde la ONG, es que la medición de metales pesados
debiese ocurrir en todas las estaciones de la red: “Debería ser un mínimo exigible en toda la red
pública, dada la diversidad y masividad de industrias en la Bahía, especialmente por la utilidad que
esta información podría significar para el cruce de datos entre estos reportes y los resultados de la
vigilancia epidemiológica que la autoridad sanitaria debe realizar”.
El Proyecto Tayú, tras dos años de trabajo territorial, publicará dentro de las próximas
semanas Propuestas de políticas públicas y normativas, validadas con las comunidades, para Zonas
de Sacrificio.