Diputada Carolina Marzán ofició a la Superintendencia de educación de la Región de Valparaíso, por una serie de irregularidades denunciadas por alumnos y apoderados en el colegio Liahona de Quilpué.

 

Una serie de irregularidades fueron denunciadas a la diputada Carolina Marzán Pinto, por parte de
apoderados y apoderadas del colegio Liahona de la comuna de Quilpué. Fue a raíz de esta situación que la
parlamentaria decidió oficiar a la Superintendencia de educación para que puedan fiscalizar a este
establecimiento educacional, que según la comunidad educativa, tiene varios problemas graves, como por
ejemplo: hace años que hay salas que se llueven. Cuando sucede, se llevarían a los niños al casino o a la
biblioteca en vez de arreglar el techo, y al estar los techos rotos habrían plagas de palomas, e incluso
habrían evidenciado larvas cayendo del techo. Además denuncian enchufes en mal estado y cortes
frecuentes de energía eléctrica, lo que representa un riesgo significativo para la seguridad de los alumnos
y alumnas. Cuentan también que han podido ver ratones saliendo desde el escenario hacia un sector que el
colegio mantendría con escombros.
Así lo indicó la diputada Carolina Marzán “Hemos oficiado al Superintendente de educación de la Región
de Valparaíso, Reinaldo Orellana, para que realice una fiscalización en las instalaciones del colegio
Liahona de Quilpué. Son muy preocupantes las denuncias que han hecho los apoderados y apoderadas de
este establecimiento educacional, sobre todo, tomando en cuenta que son más de 1200 alumnos y
alumnas que estarían viviendo esta situación.”

Por su parte apoderados y apoderadas del colegio Liahona, quienes prefieren permanecer en el anonimato
por temor a represalias, relataron lo que sus hijos e hijas han tenido que vivir a diario “Somos un grupo de
apoderados que venimos denunciando ante el colegio y ante la Superintendencia de educación distintas
irregularidades que hemos observado hace años en la administración del colegio Liahona del Belloto.
Existe una sobre población de alumnos y una infraestructura con condiciones bastantes deterioradas ,
que incluso pueden poner en riesgo la integridad de nuestros hijos. Casinos sin ventilación adecuada,
techos que se llueven hace años, baños en malas condiciones sanitarias, instalaciones eléctricas
expuestas, camarines sin ningún tipo de implementación para la privacidad de los alumnos ni locker para
la seguridad de sus pertenencias personales. El colegio exige cumplimiento de normas por parte de los
alumnos pero no entrega las condiciones mínimas para que se desenvuelvan en un ambiente seguro y es
por eso que hemos llegado hasta estas instancias, ya que las veces que hemos intentado plantearle estos
problemas al rector, el Señor Hector Pena, nos ha cerrado la puerta al diálogo.”