En el marco de las conclusiones de un artículo científico y, como un homenaje a la
destacada trayectoria del investigador emérito del HUB Ambiental de la Universidad de
Playa Ancha, el Dr. Daniel B. Montesinos Tubée, investigador postdoctoral de la Freie
Universität Berlin (FUB) decidió denominar como Stellaria villasenorii a una especie
previamente clasificada en otro subgrupo.
Un valioso reconocimiento a su dilatada trayectoria académica recibió, recientemente,
el profesor Rodrigo Villaseñor, investigador emérito del HUB Ambiental de la
Universidad de Playa Ancha, especialista en botánica, en cuyo honor se renombró a
una especie endémica chilena de la Cordillera de Los Andes.
Se trata de la planta denominada científicamente Stellaria villasenorii (Montesinos
Tubée & Borsch 2023), recuperada dentro de un clado o subgrupo anidado en el género
monofilético Stellaria, en el marco del estudio “Molecular phylogenetics and morphology
reveal the Plettkea lineage including several members of Arenaria and Pycnophyllopsis
to be a clade of 21 South American species nested within Stellaria (Caryophyllaceae,
Alsineae)”, publicado por la revista científica BioOne.
Como explica el Dr. Daniel B. Montesinos Tubée, investigador postdoctoral del
Botanischer Garten und Botanisches Museum de la Freie Universität Berlin (FUB)
–coautor del artículo junto al Dr. Thomas Borsch, de la misma casa de estudios
germana–, la investigación se focalizó en la familia Caryophyllaceae, plantas que se
desarrollan como matas o almohadillas y se encuentran en las mayores altitudes de los
Andes, entre los 3.500 y los 5.000 metros de altitud.
Esta familia posee un gran número de especies, las cuales han tenido una evolución
convergente en diversos linajes. Los análisis filogenéticos moleculares, por ende,
recuperaron este subgrupo, constituido por los miembros previamente clasificados en
Plettkea y Pycnophyllopsis y especies clasificadas hasta ahora en Arenaria.
“Se hizo un análisis molecular morfológico, dentro del género Arenaria. Para esto
se descubrió que había un clado que pertenecía a otro grupo taxonómico, del
género Stellaria, que en Chile es común. El artículo contempla 21 especies, de las
cuales 14 son nuevas combinaciones. Cuatro son nuevas especies para la ciencia
y dentro de esas 14 nuevas combinaciones, una de ellas es la que está dedicada
al profesor Villaseñor”, recalca.
Honorable reconocimiento
Tras conocerse en el contexto de congresos y reuniones científicas, el Dr. Montesinos
forjó una estrecha relación colaborativa con el profesor Villaseñor, fundador del
Herbario VALP de la UPLA, con cerca del 70% de las especies botánicas que lo
conforman colectadas por él.
Fue así como, tras culminar las conclusiones de su estudio y obtener la venia de su
coautor, el investigador del HUB Ambiental UPLA recibió una llamada de su parte,
donde le consultó si alguna vez le habían dedicado una especie.
“Yo contesté que no y me cuenta que hay una especie nativa de la zona que
estaban trabajando, que él quiere ponerle mi nombre. Yo le dije que, por
supuesto, era un honor para mí, porque para todo académico o científico que le
dediquen una especie es un reconocimiento de una trayectoria”, expresa el
profesor Villaseñor.
El Dr. Montesinos relata que la oportunidad se dio, específicamente, cuando tuvo que
hacer un cambio nomenclatural, basado en la mencionada morfología molecular,
transfiriendo la especie Pycnophyllopsis lanata desde el género Arenaria
pycnophyllopsis al género Stellaria.
“Para mí es, realmente, más que un honor, porque yo creo que también para la
comunidad científica chilena debe ser un halago tener al profesor Villaseñor y que, de
pronto, tengo un ejemplar dedicado a él”, manifiesta, haciendo especial énfasis en que
“no estamos hablando de una especie extranjera, sino una endémica de Chile, así que
no podría ser mejor”.
A nivel de biodiversidad de flora y fauna, “Chile es uno de los países que tiene mayor
endemismo y hay dos zonas que están declarados como hotspots o puntos calientes”,
recalca al respecto, el profesor Villaseñor. A nivel mundial existen 34 hotspots y, en
nuestro país, acota, uno se encuentra en el norte, en la montaña, y otro en el centro-
sur, donde existe el bosque esclerófilo y valdiviano. Considerando esto, afirma: “No
vamos a encontrar una especie de este tipo en otro lado, solamente acá, como la
Stellaria villasenorii, que es endémica de esa zona. Entonces eso es lo importante,
estudiar las plantas para protegerlas”, concluye.