29 de octubre de conmemora el Día Mundial del Accidente Cerebro Vascular.
Los Ataques Cerebrovasculares son la principal causa de discapacidad en Chile
con una prevalencia de 130 casos por cada 100 mil habitantes.
En un ataque cerebrovascular la atención inmediata es vital, por cada minuto sin
flujo de sangre al cerebro mueren cerca de dos millones de neuronas.
Siemens Healthineers firmó una alianza con la World Stroke Organization para
certificar al menos cien hospitales de Latinoamérica.
Santiago Octubre, 2021. El tiempo juega un papel fundamental al momento de tratar un
Ataque Cerebrovascular (ACV). Por cada minuto sin aporte de sangre en el cerebro
mueren cerca de dos millones de neuronas, que comandan una función cerebral que se
pierde temporal o permanentemente, es por eso que cada minuto cuenta, pues la
atención oportuna dentro de las primeras cuatro horas es crucial para reducir las secuelas
o el riesgo de muerte.
El ACV es un padecimiento causado por una falla en la circulación sanguínea en el cerebro,
lo que impide la circulación de oxígeno y nutrientes, y puede afectar a hombres y mujeres
de diferentes edades.
El ataque puede ser isquémico, cuando hay un bloqueo de una arteria y es el más común;
o hemorrágico cuando hay una ruptura o sangrado de un vaso sanguíneo en el cerebro.
“Un accidente cerebrovascular es una emergencia y por lo tanto necesita ayuda médica
extremadamente rápida ya que el tiempo de respuesta va a delimitar la gravedad de las
secuelas o incluso salvar la vida del paciente. El tiempo, los recursos y protocolos para
atender esta emergencia, son clave durante todo el proceso del paciente, desde los
síntomas hasta el tratamiento y seguimiento” comentó Alfredo Rojas, especialista de
producto de Advanced Therapies en Siemens Healthineers.
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el ACV es la segunda causa
de muerte en la mayoría de los países de Latinoamérica, con una tasa regional de 41
fallecimientos por cada cien mil habitantes en comparación a 21,9 en Estados Unidos y
Canadá. En Chile, los ACV son la principal causa de discapacidad a nivel nacional, con
una prevalencia de 130 casos por cada 100 mil habitantes.
Signos de Alerta
Es de suma importancia conocer los signos de alarma, como parálisis en cara, brazo o
pierna, debilidad repentina, dificultad para hablar, visión borrosa por algunos minutos,
mareos o aparición súbita de intenso dolor de cabeza sin razón aparente. La rápida
identificación y acción ante la emergencia aumenta la tasa de supervivencia y disminuye
las secuelas.
Algunas de las secuelas ocasionadas por un ACV, van desde la parálisis en un lado del
cuerpo (hemiplejia), control motriz débil (hemiparesia), problemas de equilibrio, músculos
tensos y contracturas, dificultad al tragar (disfagia), problemas visuales, entre otros.
Cerca del 90% de los casos de ACV son prevenibles, ya que los principales factores de
riesgo pueden ser controlados y tratados. Factores como presión alta, problemas
cardíacos y colesterol elevado aumentan las probabilidades, mientras que la diabetes y el
tabaquismo pueden aumentar de dos a cuatro veces el riesgo de desarrollar un ACV.
Al ser un padecimiento prevenible en su gran mayoría, es fundamental la implementación
de estrategias eficientes enfocadas tanto a la prevención como en la atención de los
pacientes con ACV.
Es por ello, Siemens Healthineers firmó recientemente una alianza con la World Stroke
Organization (WSO) y la Sociedad Iberoamericana de Enfermedad Cerebrovascular
(SIECV), para la certificación de al menos 100 hospitales en 11 países de Latinoamérica. La
compañía, que cuenta con un portafolio completo de soluciones avanzadas enfocadas en
reducir el tiempo de respuesta de atención al paciente y acompañarlo durante todo el
ciclo de cuidado, ofrecerá materiales educativos y capacitación para los profesionales de
salud acerca de las últimas tecnologías y procedimientos en el manejo de la enfermedad,
así como apoyar en la creación de protocolos de atención.
El objetivo de esta iniciativa es incrementar la calidad y seguridad del tratamiento de ACV
en Latinoamérica y mejorar los resultados para los pacientes que padecen la enfermedad.
“La certificación de los centros de ACV es crucial para garantizar que los hospitales
implementen y monitoreen todas las estrategias prioritarias que modifican la historia
natural de la enfermedad para reducir la mortalidad e incapacidad. Es una gran
oportunidad para la mejora continua de los servicios y cualificación de la asistencia
integral en la región”, agregó Rojas.