El rol decisivo de la mamografía para una detección temprana

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el cáncer de mama es el tipo de
cáncer más frecuente en todo el mundo. En Chile durante 2020 se diagnosticaron 5.331
casos nuevos de cáncer de mama y 1.674 muertes relacionadas a la patología. De esta
manera, se mantiene como la primera causa de muerte en mujeres en el país y en el tercer
cáncer más frecuente entre los chilenos.

La detección temprana ha permitido que la tasa de mortalidad relacionada con la edad de
las pacientes con cáncer de mama haya disminuido alrededor de un 40% en los países
industrializados entre los años 80 y el 2020, dada la mejora continua de los métodos de
detección y tratamiento tempranos.

Las medidas preventivas son cada vez más accesibles, más comunes y, sobre todo, más
eficaces debido al rápido avance de los procedimientos de diagnóstico por imagen
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el cáncer de
mama es el tipo de cáncer más frecuente en todo el mundo 1 . En Chile durante 2020 se
diagnosticaron 5.331 casos nuevos de cáncer de mama y 1.674 muertes relacionadas a la
patología. De esta manera, se mantiene como la primera causa de muerte en mujeres en el país y
en el tercer cáncer más frecuente entre los chilenos.
Con la intención de dar respuesta a esta problemática, se promueven las formas de detección
temprana, a través de alternativas como la mamografía para aumentar las posibilidades de una
evolución favorable, en caso de que se diagnostique la enfermedad.
En la Conmemoración del Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, lo primero para
tener en cuenta, es que no es posible influir en ciertos aspectos como la edad, la situación
hormonal, la herencia o los genes de riesgo del paciente. Sin embargo, sí es posible intervenir en la
manera en que se desarrolla el cáncer si ocurre una pronta detección, y hoy en día, gracias a la
mejora continua de los métodos de detección y tratamiento tempranos, la tasa de mortalidad
relacionada con la edad de las pacientes con cáncer de mama ha disminuido alrededor de un 40%
en los países industrializados entre los años 80 y el 2020, de acuerdo con la OMS.
La prevención
Aunque las causas de este tipo de cáncer aún se están estudiadas, un estilo de vida saludable, una
dieta equilibrada, suficiente ejercicio, un peso corporal adecuado y abstenerse de consumir
alcohol, son formas en que se pueden mejorar las posibilidades del organismo de luchar contra la
enfermedad. Según el Centro Alemán de Investigación del Cáncer de la Sociedad Helmholtz, no

hay que subestimar el efecto protector del ejercicio regular y de un peso corporal dentro de los
límites normales 2 .
La mamografía
Ahora bien, es importante tener una visión general de la enfermedad y de los tratamientos puesto
que el cáncer de mama suele estar asociado con una amplia gama de temores e incertidumbres.
La creencia de que sólo afecta a las «personas mayores» no es la única razón por la que muchos
tienen reservas contra la mamografía: les preocupa el uso de los rayos X, le temen al método de
revisión porque creen que será desagradable o doloroso, o se sienten desanimados por las
experiencias negativas de otras personas. A estas preocupaciones, se suma el miedo al resultado,
a los falsos diagnósticos, al exceso de tratamiento y a la pérdida de calidad de vida.
Sin embargo, como menciona Fabian Rodriguez, director del Negocio de Imágenes Diagnósticas de
Siemens Healthineers, “la regla general es que cuanto antes se detecte la enfermedad, menor será
la intensidad de los procedimientos y mejores serán las posibilidades de recuperación”. Además
agrega que “la mamografía es el método más eficiente para la detección temprana, incluso más
eficaz que la palpación, dado que permite detectar bultos mucho más pequeños. Es por ello que
existen soluciones complementarias para tener un panorama más real y completo sobre la
enfermedad como el ultrasonido, que es una herramienta de diagnóstico extremadamente eficaz
cuando se utiliza junto con la exploración física y mamografía de rutina, y la resonancia magnética
que resulta ser clave pues ayuda a tomar mejores decisiones cuando hay casos difíciles de
mamografía.

Después del diagnóstico

El resultado de la mamografía es el punto de partida para todos los pacientes que reciben un
diagnóstico positivo. Después de ello se determina el tratamiento en función de aspectos
individuales, así como de la etapa misma del cáncer. Es importante considerar que cada parte del
proceso del cuidado mamario se apoya en diferentes tecnologías y soluciones médicas.
Luego del diagnóstico, las pruebas de laboratorio ayudan al seguimiento de la enfermedad y la
medicina nuclear resulta ser clave ya que permite apoyar el proceso de estadificación, extensión y
seguimiento de la enfermedad, lo que favorece el diseño adecuado de planes de tratamiento
eficaces, siempre con el objetivo de encontrar la mejor solución para el individuo afectado y que
independientemente de la pandemia, es imprescindible darle continuidad a los controles que
pueden llevarse a cabo con las medidas de prevención que correspondan.
“Hay que tener en cuenta y concientizar que el examen y los tratamientos son cada vez menos
invasivos gracias al avance de la tecnología. Avanzar en la normalización de los chequeos médicos
es clave, ya que la realización del examen es un trabajo rutinario: pedir cita con el médico una vez
al año, hacerse un chequeo y listo. Las medidas preventivas son cada vez más accesibles, más
comunes y sobre todo más eficaces debido al rápido avance de los procedimientos de diagnóstico
por imagen”, destaca Fabián Rodriguez de Siemens Healthineers.