Terapeuta ocupacional formada en la Universidad de Playa Ancha
y profesionales de SENDA regional compartieron consejos para
prevenir el consumo de sustancias ilícitas en la vida cotidiana.
Según la Organización de Estados Americanos (OEA), Chile lidera el consumo de
estupefacientes, superando a Uruguay con un 30% de consumo de marihuana y
destacando el 2,7% de uso de pasta base.
Por otro lado, un 30% de estudiantes de enseñanza media refiere haber
consumido alcohol en el último mes, de los cuales el 50% dijo haberse
embriagado, de acuerdo con el 13° Informe de SENDA de 2019, en el que se
registra un 25% de prevalencia de consumo problemático de drogas en dicho
grupo de la población.
Los datos los compartió la terapeuta ocupacional y académica de la Universidad
Andrés Bello, Bianca Puntarelli, en el ciclo de seminarios organizado por el
Equipo Gestor de Promoción de la Salud y Calidad de Vida de la Universidad de
Playa Ancha y la Secretaría Regional Ministerial de Salud, en el “Día
Internacional de la lucha contra el Uso indebido y el Tráfico ilícito de drogas”.
La droga, afirmó la académica Bianca Puntarelli, no es la causa del consumo
problemático, sino la relación entre las sustancias, los factores de riesgo, la
persona que consume y su contexto social, histórico y cultural. Y dado que las
adicciones son progresivas es importante observar algunos rasgos, que podrían
alertar de una dependencia hacia alguna sustancia.
“Efectos conductuales como agresiones, violencia, conductas sexuales
no seguras. Esta relación de la droga y el daño, lo que va haciendo es
que la persona vaya abandonando, progresivamente, las fuentes que le
dan disfrute y placer. Debido a los síntomas fisiológicos que presenta,
empieza a incumplir obligaciones comunes de la vida cotidiana y, ese
deterioro de las relaciones interpersonales va generando una exclusión
social que, finalmente, provoca discapacidades en las personas. Esa
discapacidad va a contribuir a una situación de pobreza
multidimensional y de vulnerabilidad”, precisó.
Respecto de cómo abordar el riesgo del consumo de drogas en la vida cotidiana,
la terapeuta ocupacional dio algunos consejos: “Buscar orientación, se puede
llegar a un CESFAM a buscar ayuda con un referente significativo.
Participar en ocupaciones significativas de la vida cotidiana. Trabajar
con proyectos de vida, grupales, que involucren a la comunidad y al
territorio donde las personas definan qué es lo que les interesa hacer.
Participar en grupos de ayuda o de educación mutua, en juntas de
vecinos, organizaciones sociales donde las personas empiezan a hablar
de sus necesidades, de sus problemáticas, y comienzan a involucrarse
con los problemas que tiene la comunidad. Cuando hay alguien que
consume, la comunidad actúa. Importante es que los proyectos se
generen con sentido, donde las personas exploren sus habilidades y las
pongan en práctica”.
EDUCACIÓN SUPERIOR
Juan Carlos Arriola, encargado regional del ámbito laboral de la Unidad de
Prevención y Promoción del SENDA, dio cuenta de la oferta e implementación
programática de prevención en territorios y sobre la Red de Prevención en
Educación Superior (RED PRES). Esta última es una red de trabajo y
colaboración interuniversitaria orientada a la prevención del consumo de alcohol
y otras drogas, así como a la promoción de una vida saludable en estudiantes de
educación universitaria.
Sobre cómo abordar el consumo y microtráfico de drogas al interior o en el
entorno de instituciones de educación superior, el sicólogo de Senda regional
Boris Hernández, manifestó que “es un gran desafío para abordar, donde el
programa Preparados del SENDA, que trabaja desde la prevención
ambiental con los colegios todos los protocolos, procedimientos y
funcionamientos para hacer prevención en todos los niveles, podría
replicarse en las universidades. Podría ser algo similar a eso, de manera
de adaptar ese componente de prevención, que modele una forma de
funcionar al interior de una casa de estudios, como una política que
debería normar todos los procedimientos conocidos por sus integrantes.
Así, todos tendrían claridad de qué hacer frente a cada caso”.