Capacitación en manejo de la evidencia: clave para que la tecnología nos acerque a la verdad

 

La implementación de la Reforma Procesal Penal, hace ya 21 años, supuso un cambio
radical en la forma cómo entendemos la administración de justicia en Chile: pasamos de
un sistema inquisitivo a uno acusatorio, garantista del imputado, lo que supuso asumir una
serie de desafíos que debían ir cumpliéndose paulatinamente.
En muchos aspectos, los cambios se han implementado de manera satisfactoria y, más
allá de las dificultades propias de un sistema en permanente construcción, los resultados
son positivos. Sin embargo, con el paso del tiempo han ido surgiendo desafíos nuevos,
que suponen poner la mirada en aspectos que, en el día a día del sistema, resultan
cruciales. Uno de ellos es el uso adecuado de la tecnología para establecer
fehacientemente la existencia de un delito y, de ser así, la identidad de los autores. En lo
que a Motorola Solutions concierne, me refiero a la disposición y uso correcto de las
imágenes.
El tema no es trivial si asumimos que las imágenes captadas a través de distintos
dispositivos constituyen la evidencia más potente e incomparable para mostrar una
verdad. ¿Cualquier imagen? Claramente no. Las imágenes son valiosas en la medida
mantengan su pureza y primitiva conservación, de modo de mostrar la realidad no
manipulada ni maquillada.
Disponer de una cadena de custodia virtualizada es condición sine qua non para que los
intervinientes del proceso penal puedan considerar este tipo de evidencias como
elementos plenamente válidos. Y es aquí donde surgen algunas interrogantes. La
virtualización de la cadena de custodia no solo requiere de una serie de condiciones
tecnológicas propias de las soluciones y equipos más avanzados —por ejemplo, que las
cámaras sean infranqueables—, sino, sobre todo, de procedimientos y capital humano
adecuado y permanentemente preparados.
Soy optimista al respecto: tenemos la tecnología necesaria —todo un avance respecto a
lo que teníamos hace 21 años, cuando comenzó la implementación de la Reforma
Procesal Penal— pero tenemos espacio para mejorar los procedimientos y seguir
capacitando a nuestra gente, de modo que el vertiginoso avance tecnológico no deje atrás
a las personas.
Los tribunales de Garantía exigen una solución de continuidad en el proceso de
manipulación de la evidencia, desde que es detectada hasta que se da inicio a la cadena
de custodia, la que no puede ser interrumpida y debe tener responsables en todas sus
etapas.
Es una tendencia en el mundo que las policías se modernicen y busquen tecnología de
punta para su personal en terreno dando mayores herramientas y así hacer los procesos
más eficientes y seguros con pruebas concretas que contribuyan a la evidencia y ayuden
a la justicia y a las fuerzas de orden y seguridad.

Un ejemplo de esto es la reciente incorporación por parte del Ministerio del Interior francés
de 30.000 cámaras corporales para sus efectivos, uno de los despliegues más grandes
con este tipo de tecnología. Otro ejemplo es la policía de Malta, cuyos efectivos en
terrenos también contarán con cámaras corporales. Estos dos países se sumarán a la
Policía de Bélgica, Rumania y varias fuerzas policiales del Reino Unido que ya cuentan
con estos dispositivos.
El tiempo ha pasado rápidamente y la tecnología ha aportado lo suyo, con una serie de
elementos que exigen mejorar procedimientos y elevar los estándares de capacitación.
Estoy seguro que avanzamos en esa dirección.

Mauricio Bórquez, Account Manager en Motorola Solutions