Según un estudio realizado por el Instituto Milenio Mipp durante el 2020, las llamadas de auxilio
por violencia intrafamiliar aumentaron en un 43% conforme crecían las medidas de restricción de
movilidad en el país. Desde la Fundación indican que la atención del entorno es fundamental.
Santiago, junio 2021.- Este sábado comienzó una nueva cuarentena en toda la Región
Metropolitana y varias comunas del país; lo que sin duda preocupa a varias entidades y
autoridades que trabajan por la erradicación de la violencia de género.
De acuerdo con información recopilada por el Instituto Milenio de Imperfecciones del Mercado y
Políticas Públicas (MIPP) con el apoyo del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género se demostró
que existe una correlación entre los mayores niveles de confinamiento y el aumento de las
llamadas por violencia de género.
Uno de los descubrimientos del estudio fue que en 2020 los llamados al Fono Familia de
Carabineros aumentaron en un 43,8% entre los meses de mayo y septiembre, siendo el peak de las
llamadas de auxilio en mayo del año pasado, con un 314% más que el mismo del año 2019.
Al respecto, Ana Álvarez, directora de la Fundación Avon Chile, institución que lleva más de 135
años trabajando por la equidad de género y la eliminación de la violencia, señala que: “Una de
cada tres mujeres sufre sobre de violencia física y/o psicológica y lamentablemente estas cifras
han aumentado producto del encierro, consecuencia de la pandemia del Covid-19. Una de
nuestras promesas como Fundación Avon es erradicar la violencia hacia las mujeres y las niñas y
asumimos cada año distintos compromisos para potenciar la atención psicológica, la búsqueda de
redes de apoyo, contención y talleres. Como nuestra campaña Aisladas no solas, que estamos
promoviendo desde el 2020”
En este sentido, Álvarez hace hincapié en la importancia de las redes de apoyo y del entorno para
romper el círculo de violencia que pueden estar viviendo las mujeres.
“Muchas veces el género femenino evita evidenciar las instancias de acoso, presión o violencia
que están sufriendo por miedo a ser juzgadas, vergüenza o por el simple hecho de pensar que sólo
serán hechos aislados. Por lo mismo, si es que existe sospecha de alguna de las instancias ya
mencionadas es fundamental tomar atención, indicar el apoyo y la entrega de ayuda”, agrega la
directora de Fundación Avon.
La red apoyo marca la diferencia
Diversos estudios han demostrado que las mujeres, demoran alrededor de 7 años en denunciar
una situación de abuso. Por lo mismo, de acuerdo con la Fundación, las redes de apoyo funcionan
como una segunda oportunidad. Prestan a la mujer una segunda mente para deliberar, pensar,
cuestionarse, desconectarse, denunciar, mejorar su autoestima, entre otros puntos.
“El entorno puede ofrecer escuchar los temores, inseguridades, acoger dudas y ayudar a las
víctimas a afrontar la situación, haciéndolas sentir acogidas, acompañadas y más seguras de sí
misma. Quienes estén acompañando a una mujer víctima de violencia tienen la gran
responsabilidad de mostrar la salida de esta dinámica de abuso”, explica Ana Álvarez.
Debido a lo anterior, lo recomendable es siempre mantenerse cerca, nunca perder el contacto, y
ojalá apoyar de forma presencial, siempre buscando ayuda profesional ya que “visto desde afuera
y para los acompañantes la situación es clara y, a veces, no ver avances con la ayuda puede ser
frustrante. Pero es importante tener empatía y no desistir”, agrega Álvarez.
Ahora, lo que nunca deben hacer las redes de apoyo es culpar, condicionar el apoyo a la
separación del agresor, no presionar y no poner en duda la sensación de la víctima.
Finalmente, para estar atentos nunca hay que olvidar los tipos de violencia como abuso verbal,
carácter dominante, golpes y lesiones, comportamiento violento, aislamiento, cambios
emocionales y presión con el comportamiento hacia los hijos.