Exministro Marcelo Mena: “Tenemos 70 veces más potencial eléctrico de lo que consumimos”

 

En la Universidad de Playa Ancha, ex titular de Medioambiente
se refirió al camino de Chile a la descarbonización y la necesidad
de cambiar de rumbo si queremos crecimiento, empleo e
inversión limpia.

En medio de la crisis sanitaria, social y climática que vive Chile, el
exsubsecretario y exministro de Medioambiente del primer gobierno de la
presidenta Michelle Bachelet, Marcelo Mena, afirmó que este es el momento
para hacer una recuperación verde, de no volver a las mismas prácticas
extractivistas del pasado y de concentrarnos en una recuperación sostenible
orientada a la transformación productiva.
Así quedó de manifiesto en la charla “Del extractivismo a lo renovable. El
camino de Chile a la descarbonización”, que realizó el actual director del
Centro de Acción Climática de la Pontificia Universidad Católica de
Valparaíso, con la cual la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la
Universidad de Playa Ancha (UPLA) inauguró su año académico 2021.
El también integrante del Consejo Asesor de Hidrógeno Verde del Ministerio
de Energía de Chile sostuvo que el año pasado Chile fue el octavo país que
más porcentaje de su Producto Interno Bruto (PIB) perdió por daño
climático, y más del 55% del daño climático que ha sufrido en las últimas
dos décadas se ha concentrado en los últimos 3 años, ya sea por la pérdida
de producción de salmón en 2016, por los aluviones de Atacama en 2015,
los incendios forestales de 2017 o la sequía de 2019, entre otros.
A lo anterior se suma que “Chile extrae, aproximadamente, más que la
mayoría de los países de la OCDE, 5 veces en materiales por cada
dólar de ingreso generado. Esto es, cuánto extrae el país, ya sea
cortando árboles o con la minería, versus el dólar que genera. Pero lo
bueno de esto es que la descarbonización global tiene más
oportunidades de crecimiento, de inversión, de mejores salarios y de
creación de empleo. Por lo tanto, pareciera ser una buena forma de
reactivar la economía. En 2019 distintos economistas lanzaron un
estudio que refiere la obtención de 26 trillones de dólares de
beneficios incrementales si es que apuntamos a descarbonizar. Y esa
es una tremenda noticia positiva para Chile, porque significa que la
descarbonización fomenta un reemplazo de un mundo contaminante,
sucio e ineficiente hacia uno más eficiente”, puntualizó el exministro.
En ese camino, precisó Marcelo Mena, Chile se comprometió a descarbonizar
y a limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados celsius del
calentamiento global, y para aquello tiene que empezar a tener un pick de
emisiones antes de 2025, reducir las emisiones netas a la mitad al 2030 y en
un 100% al 2050, lo que nos puso en la delantera de los países del mundo
en cuanto a fechas de descarbonización comprometidas.

TRANSFORMACIÓN PRODUCTIVA

Y en esa transición ecológica, lo que va a pasar es que Chile electrificará el
transporte, la industria, la calefacción y la minería, duplicando la energía
eléctrica en nuestra matriz energética y eso será positivo, porque significará
sacar la combustión que la población respira.
“Hoy tenemos también una oportunidad tremenda con otro tipo de
transición. Chile tiene potencial económico de unos 1900 gigabytes
de potencia solar sin explotar, 20 gigas de eólicos y esto está muy
por sobre lo que es el sistema energético nacional, por lo tanto,
tenemos 70 veces más potencial eléctrico de lo que hoy día
consumimos y, por lo mismo, podremos identificar el transporte y
ver en esto al hidrógeno verde, que tiene como insumo más grande
el costo de la energía. El hidrógeno verde es la transformación del
agua hidrolizada en un combustible que entrega energía renovable
para poder generar un combustible denso, que puede reemplazar
potencialmente al diésel o el petróleo”, expresó Mena.
Se trata de la transformación de un país entero, que requiere de todas las
disciplinas, investigación y desarrollo de las ciencias básicas para poder
avanzar en esta transición.

ACUERDO DE ESCAZÚ

En septiembre de 2020 el gobierno de Piñera rechazó firmar el primer gran
pacto medioambiental de América Latina y El Caribe, del cual Chile fue su
principal impulsor, el Acuerdo de Escazú, sobre acceso a la información,
participación pública y acceso a la justicia en asuntos ambientales.
Respecto de las implicancias de esta negativa para Chile, Mena explicó: “Ese
acuerdo es fundamental, porque nivela la cancha con respecto a un
principio que debiera ser universal en un contexto de falta de
legitimidad a la democracia. La participación ciudadana en asuntos
medioambientales es fundamental para la legitimidad de los
proyectos de inversión. Lamentablemente, hoy el sector privado y el
gobierno creen que eso no es una realidad y resulta que la Corte
Suprema piensa distinto. No hay mayor incertidumbre que no
dialogar con la comunidad con respecto a los proyectos de inversión.
Por lo tanto, el Acuerdo de Escazú es fundamental, la transparencia
de la información es fundamental y, por lo tanto, esperamos que el
próximo gobierno lo incorpore o que los constituyentes integren sus
valores en la Constitución. La verdadera democracia no se logra si
solo te toca ver lo que resolvieron los comités de ministros sin que tú
hayas podido dar tu voz con respecto a lo que ocurre en tu
territorio”.